Un año después, Rogelio Ramos, está de regreso. Va por la revancha con sus puños reforzados para quien se atreva a retarlo y quiera protagonizar una pelea de esas estilo Mike Tyson cuando mordió la oreja de Evander Holyfield en el Grand Garden Arena de Las Vegas, Nevada.
Que se cuide Gil Cuevas, Eleno Villalba, Manuel Sotelo y hasta Elizabeth Villalobos porque llevan el riesgo de que les volteen la tortilla y los expulsen de Canaco y aparte se vayan con un par de cachetadas guajoloteras, un ojo morado y sin un cacho de oreja, al fin y al cabo el poder es para poder, como decía César Duarte.
Rogelio juraba que no regresaría a Canaco, pero acompañó a Iván en las celebraciones tras el triunfo y hay versiones que señalan que regresará a la Cámara de dónde fue expulsado en enero bajo el argumento de negarse a firmar documentos de la entrega recepción del organismo empresarial hace un año en la elección que ganó Villalobos y que ponían en riesgo el registro del organismo ante la Secretaria de Economía.
La agresión a Gil Cuevas no fue el motivo de la expulsión de Canaco, pero sí del Consejo Coordinador Empresarial.
Dime por qué Rogelio Ramos no puede regresar?, dijo ayer Iván a este escribidor.
Nada se lo impide ya, Rogelio está de regreso.
