Cada que hay una racha de violencia como la que se presentó esta semana, muchos añoran el regreso del teniente Julián Leyzaola, particularmente los policías municipales ya que hasta ahorita es el único que ha podido darle un bajón al derramamiento de sangre en la ciudad y meter en cintura a elementos que protegen los negocios sucios.
Y no hay que extrañarse ni sorprenderse por los enfrentamientos que se dieron entre miércoles y jueves entre grupos de La Maña. La tolerancia disimulada de las corporaciones policiacas a los grupos que distribuyen drogas al menudeo en la ciudad que ya tienen rato, les ha permitido crecer y su mejor ejemplo son los puntos instalados en cada antro y hasta restaurante de la ciudad donde el riesgo de un enfrentamiento con víctimas colaterales es grandisimo.
Los ajustes de cuentas que dejaron más de 20 ejecutados en las colonias, responden precismente a una disputa por el mercado de las drogas según los mismos mandos policiacos que no dan explicaciones del crecimiento que tiene el narcomenudeo en Juárez pese a que la venta de drogas se da lo mismo frente las plataformas del Juárez Vigilante que controla César Omar Muñoz que las de Centinela de Gil Loya. Nomas hay que ver Plaza de las Américas con el Open, Plaza Juárez y Portales donde claro, la violencia no los tocó esta semana, pero no quiere decir que no vaya a ocurrir por que la venta de droga descara si está presente.
Veamos, el miércoles supuestos integrantes de la Línea incursionaron en territorio de la ciudad controlado por los Mexicles y Doblados o Artistas Asesinos, identificados con el Cártel de Sinaloa y dieron de baja a una decena de personas. La respuesta de esos grupos también fue violenta y al día siguiente, arremetieron contra puntos de drogas de La Línea dejando una docena de muertos, incluyendo mujeres. Sin embargo, ahí si intervinieron las corporaciones policiacas. La municipal logró el arresto de 8 supuestos sicarios y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal de una pareja fuertemente armada identificada como integrantes de los “Mexicles” y/o “PMR”. Del otro bando ninguna corporación reporta detenciones, ¿qué raro?
La violencia que nunca se ha ido de Ciudad Juárez desde el 2007, cuando subió en forma exponencial, tuvo una disminución del 70 por ciento durante el segundo mandato de Teto Murguía quien puso en la Policía Municipal al teniente Julián Leyzaola, aunque ahora César Duarte mienta y se quiera atribuir ese merito mientras que Cruz Pérez Cuéllar presume una raquítica reacción de la Policía Municipal con 8 detenidos a quienes quieren hacer pasar como los grandes capos. No dice nada de los más de mil muertos por homicidio anuales que desde que llegó al Ayuntamiento no ha podido prevenir.
