El próximo 19 de septiembre en el país se llevará a cabo el Segundo Simulacro Nacional 2025 y Ciudad Juárez y la zona norte del estado de Chihuahua siguen sin ser considerada por el Gobierno de Claudia Sheinbaum como una zona de sismos y de riesgo, pese a la frecuencia e intensidad cada vez mayor de los temblores.
También es obvio que, de ocurrir un desastre en el estado, no habría ningún despliegue de recursos materiales y económicos para atender a la población fuera del Plan DNIII, ya que en junio y julio el Gobierno de México no movió un solo dedo por los damnificados por las lluvias en la entidad. Ni la delegada de Bienestar, Mayra Chávez, se paró por las zonas afectadas, ni les ha mandado una sola despensa a las familias que perdieron todos sus bienes. Este desastre solo sirvió para que el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, pidiera 40 millones al Cabildo y a la fecha nadie sepa qué hizo con ellos.
En esta ocasión, el Gobierno de México probará la funcionalidad del Sistema Nacional de Alertas del Gobierno de México, que incluye el envío de un mensaje de alerta directamente a más de 80 millones de celulares activos en México, realizando un simulacro al mediodía con la hipótesis central de un sismo de magnitud 8.1, con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán, con incidencia en Guerrero, Jalisco, Ciudad de México, Colima, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Guanajuato, Puebla, Tlaxcala y Veracruz. De forma complementaria al alertamiento celular, se activará la Alerta Sísmica en 14 mil 491 altavoces instalados en la Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Puebla, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tlaxcala.
Al resto de los estados, cada autoridad local por su cuenta y a realizar el simulacro. También, en caso de ocurrir un desastre real, deberán rascarse con sus propias uñas, como ya ocurrió en la entidad con las últimas lluvias atípicas donde el Gobierno de Maru Campos asumió la atención total y en Juárez la JMAS con Sergio Nevárez al frente, encabezó la atención a las zonas afectadas.
En el caso de la frontera, las condiciones son diferentes este año. El doctor Óscar Sotero Dena Órnelas, jefe del Centro de Investigación y Geociencias del Instituto de Ingeniería y Tecnología (IIT) de la UACJ, advirtió en fechas recientes el riesgo por la actividad antropogénica que altera las capas del subsuelo para extraer gas y petróleo del lado estadounidense.
Recordó que se han detectado cerca de 45 mil sismos del año 2000 a la fecha. La mayoría de los sismos no son perceptibles y son de magnitud de 2.5 o de 3.0, que no se sienten o se perciben de manera muy leve, pero sí es un volumen importante de sismicidad que se aloja en la zona de Texas (Midland y Odessa y Pecos); pero este año, al menos 4 sismos han puesto los pelos de punta a los habitantes de la frontera, quienes, de acuerdo con el experto, sí enfrentan un riesgo latente por estar Ciudad Juárez sobre una falla geológica.
Y la frontera sigue sin ser considera por la autoridad federal como zona de sismos y no hay plan de contingencia para ello, ni se tiene un cuerpo de rescate especializado. ¡Así las cosas!
