Con 82 a favor y 34 en contra, la mayoría oficialista en el Senado aprobó con dispensa de trámites la nueva Ley General de Aguas con 68 cambios, cuyo objetivo es garantizar el líquido como derecho humano y eliminar la posibilidad de que el recurso sea mercantilizado. Fue turnada al Ejecutivo para su publicación.
Tras su aprobación en lo general, se presentaron 25 reservas, pero algunas fueron retiradas. Hasta el último minuto la oposición intentó realizar modificaciones, pero sus propuestas fueron rechazadas por la mayoría.
Cerca de las 23:00 horas, el tema del agua se desvió por unos minutos a las elecciones en Chihuahua en 2027, cuando el panista presentó una reserva para que haya agua potable en las ciudades y comunidades.

