Expanistas, expriístas, exemecistas, experredistas, expanalistas y hasta exduartistas y excorralistas, todos hoy de Morena, desfasaron a los morenos fundadores y conformaron el llamado bloque chapulín, entre los cientos de chihuahuenses que acudieron el sábado a la celebración de los 7 años de la Cuarta Transformación que encabezó Claudia Sheinbaum en el zócalo de la Ciudad de México.
Por un lado, los expanistas encabezados por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y un centenar de acarreados y chapulines de otros partidos que lideró la regidora Mary Adame, quien abandonó sus funciones edilicias desde el miércoles sin pedir licencia o permiso, para acudir al mitin político. Junto a ella, la exloerista Ana Estrada, quien este año ha pasado totalmente desapercibida en los escenarios políticos, Hugo González y otros de todas tonalidades. El grupo crucista no desaprovechó la oportunidad de plasmar en sus mantas la imagen del alcalde, para echarle porras que se ahogaron en el griterío a favor de Claudia.
Otra de las facciones, la de Bienestar, fue liderada por la exdirigente del PRI en Ciudad Juárez, Mayra Chávez, quien también llevó detrás de sí a un grupo de militantes emanados del duartismo puro e incluso del PAN que hicieron presencia, como la diputada María Antonieta Reyes y Brenda Ríos.
La legión chihuahuense de colores arcoiris es emblemática y refleja lo que pasa en todas las entidades.
La lista de personajes a los que los mismos morenistas llaman chapulines es larga; no cabrían en este espacio. Se estima que desde Chihuahua se aportaron un millar de militantes y, claro, la nueva clase arcoíris que forma parte de las estructuras de gobierno municipales y federal, el Congreso del Estado, y que aplica la premisa de El Tlacuache, don César Garizurieta, que afirmaba que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.




