El consumo de cerveza en los encuentros deportivos es una costumbre, pero sobre todo un negocio que en ocasiones es privilegiado por encima del deporte, y en la Liga Estatal de Béisbol es donde más se percibe, solo que nadie tiene idea de los números que se manejan en la oscuridad y para beneficio de quienes también se mueven en la opacidad.
Pero los números salieron y muestran un millonario negocio que se hace en las gradas del estadio Juárez convertido en una gigante cantina; dejó ganancias estimadas en 22.2 millones de pesos.
Los estados de cuenta hechos llegar a esta columna señalan que la compra total de cerveza a empresas como Heineken y a la cervecería Cuauhtémoc Moctezuma por marcas como Tecate, Amstel Ultra y Tecate Light sumó un total de 6 millones 431 mil 860 pesos, que fueron multiplicados casi cuatro veces por quienes manejan al beisbol como un negocio y no como un deporte.
Un cartón de 24 cervezas en el estadio es ofertado a 415 pesos y se vendieron 15 mil 476 cartones según el balance que se nos hizo llegar con facturas y todo. Eso equivale a 371 mil 424 latas de cerveza a 60 pesos cada una.
En total, la afición les dejó 22 millones 285 mil 440 pesos por la venta de alcohol, de los que 15 millones 853 mil pesos fueron utilidad que debería explicar el Jurisdiccional de Beisbol Óscar Chávez Rangel, por cierto, con acusaciones que no han sido tomadas parte de la prensa deportiva oficialista alineada con el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, pero que dañan al deporte. Ya daremos cuenta puntual pronto de ellas, ya que algunas mezclan el tema de las drogas y hasta un rancho del alcalde allá por Ahumada.
Por lo pronto, aquí anexamos una de las facturas por la compra de cerveza por un monto de 851 mil pesos a la empresa Cuauhtémoc Moctezuma, a nombre de Eduardo Venegas Venegas, encargado de la logística de los indios al momento de esa compraventa que les generó cuantiosas ganancias. También un estado de cuenta realizado por Heineken por 33 mil 600 pesos por la compra de cerveza de barril del 1 de mayo al 13 de octubre.
También la observación para los encargados del estadio Juárez en el Deporte Estatal y principalmente para los diputados locales, porque quizás deberían incluir regulaciones en los estadios e instalaciones deportivas que son convertidas en cantinas gigantes por quienes manejan sin escrúpulos el deporte, sea quien sea; no importa que les cobren el impuesto predial.



