Se le nublo la mente y la rabia se le subió a la cabeza al alcalde Cruz Pérez Cuéllar quien reaccionó coriendo a la Torre Centinela a querer subir como el personaje del cuento que inspiraron las torres de la iglesia de Notre Dame, pero no puso llegar siquiera a la banqueta, uso la avenida para grabar un vídeo con el edificio de fondo para señalarlo como mugrero, aunque sin terminar esta mil veces mejor que la Presidencia Municipal sin salidas de emergencia y con hacinamiento.
Horas antes, los dirigentes estatal y local del PAN, Daniela Álvarez y Ulises Pacheco, le habían exhibido las más recientes corruptelas a la esposa del alcalde, Rubí Enriquez, a quien le descubrieron haber contratado también a su sobrina Ana Paula Martínez Enríquez, hija de Perla Cristal Enríquez, la que hace varios años protagonizó un escándalo al denunciar en sus redes sociales a su propio padre Jaime de haberla violentado desde que tenía 7 años. Por cierto, Jaime es uno de los promotores electorales que tiene el alcalde en la ciudad de Chihuahua y a menudo hay quienes dicen que lo ven seguido en el DIF municipal de Juárez y en las oficinas de Seguridad Vial.
La denuncia por el caso de Ana Paula, a quien le asignaron un sueldo de 30 mil pesos, es la tercera que suman los Pérez por nepotismo; antes les formalizaron una por el caso de Ericka Prado, esposa del hermano de Rubi, y otra por Ignacio Carmona, esposo de Yolanda, la hermana del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, a quien tienen todavía en la Ciudad de México viviendo del presupuesto municipal, en tareas probablemente electorales y ajenas al gobierno municipal. Por los tres casos hay denuncias formales ante los órganos anticorrupción.
Ya con esos casos el alcalde, desde su conferencia semanera, en la que goza de la adulación y adoración perpetua de paleros pagados con nómina secreta, había estallado y amenazado con responder todas las que, según él, son ataques políticos. Para eso gasta 300 millones de pesos al año en Comunicación Social y Redes y hasta con comas se deben replicar sus declaraciones y boletines.
La chispa que lo hizo explotar fue la crítica de la gobernadora Maru Campos tras caer en un bache y reventársele un neumático a la camioneta en la que viajaba para cumplir su agenda de trabajo en Ciudad Juárez: Nos caímos en un bache de estos que deja la administración municipal, el presidente Cruz Pérez Cuéllar, pues sin tapar y que, pues desgraciadamente toda la gente de Juárez exclama, grita, exige que, eh, por ser esta una función municipal, se ponga a trabajar en sus baches.
Pérez Cuéllar, quien devolvió los señalamientos llamando mugrero a la Torre Centinela: Si en lugar de haber destinado tantos millones de pesos a este mugrero que no le va a servir de nada a los juarenses, hubiera destinado ese dinero a las calles de Juárez, a lo mejor no hubiera caído en un bache.
El encono fue en redes sociales, pero el tema de los baches y la corrupción es una realidad que viven a diario los juarenses, que se preguntan en dónde diablos quedaron los más de 500 millones de pesos del Repuve que se obtuvieron de la regularización de miles de autos chuecos en la frontera y que el Gobierno de México ordenó que se usara en las calles.
