Uno de los nuevos ricos del pueblo que emergió del crucismo y estudió en la Universidad del Sur de California con la pensión de bienestar que otorga Cruzilandia, fue incorporado al Plan B del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, quien, como José López Portillo, sigue orgulloso de su nepotismo y abraza y defiende los pesos de los juarenses como el expresidente de los años 1970.
Se trata de Ignacio Carmona Pérez, hijo de Yolanda Pérez Cuéllar y de Ignacio Carmona, el secretario privado del alcalde por el que el PAN interpuso la primera denuncia por nepotismo en contra del alcalde y quien actualmente está refugiado en la Ciudad de México, asignado a tareas políticas de Cruz, tras el chismerío en el que le cargan el embarazo de una secretaria.
El hijo de Yolanda, a quien llaman Nachito, el “Nepotito” le llaman ya en los pasillos de la Presidencia Municipal, donde le dicen así por provenir de la parentela en el poder por parte del alcalde; la de Rubí es otro bodrio familiar disfuncional que anida en la nómina del DIF municipal. Fue nombrado en días pasados presidente de una organización patito que se llama Unijuv Juárez.
La nueva agrupación, es como la que creó Chito Saldivar, el mafioso zar del transporte en Juárez. Tiene todos los indicios de que fue creada para el huachicol de recursos públicos y la promoción electoral del alcalde, aunque navega con la bandera de la juventud. Se la compraron al sobrino; que con él ya son muchos parientes metidos en el Plan B que se cocina desde el Verde Ecologista dirigido por el otro sobrino Alejandro Pérez Cuéllar.
Por cierto, la toma de protesta de Nachito el Nepotito fue antes de que Cruz ordenara a un medio local, al que le asignó un contrato de 8 millones de pesos, que le hicieran una entrevista para que le ayudaran a negar que tiene un Plan B por la candidatura de Morena a la gubernatura del Estado. Dice que su plan sigue siendo Morena, que nadie lo duda, y por eso la guerra sucia mediática que desató contra la senadora Andrea Chávez y el intento desesperado de desmarcarse de la derecha que trae en la sangre. Pero mientras lo niega, sigue creando estructura verde y nadie cree que sea para postular a su hermano o a sus numerosos sobrinos que tiene ya en el Crucilandia.



