No puede dejarse de comentar: el fin de semana hubo preocupación y también mofa en el gremio de los periodistas y de los historiadores por el doctorado Honoris Causa que nadie duda que compró Eduardo Borunda, conocido como el Burrito Borunda, en los ámbitos intelectuales a los que no pertenece, hay que aclararlo.
Integrantes del gremio de periodistas recalcaron que no los representa simple y sencillamente porque no es periodista, pero sabe vivir del chayote y las prebendas que todavía a estas alturas se siguen otorgando por parte de los gobiernos a la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez (APCJ) que dirige el Walo sin ser comunicador.
También por dirigir esa agrupación, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y los regidores lo hicieron por decreto cronista de la ciudad sin ser historiador ni conocer siquiera la fecha de fundación de la antigua Paso del Norte, algo que en los círculos de verdaderos historiadores es reprobado también por la evidente usurpación de funciones que el presidente municipal propició. Claro, este tipo de actos también pasarán a la microhistoria, documentados como sesgos de la corrupción que se vive en el Ayuntamiento, incluyendo su tapaderita oficial. Los regidores, incluyendo los que son maestros, ya tiene puestas sus orejas de burro por lo pronto.
Pero la cereza del pastel se la puso el Walo al comprar el título patito de Doctor Honoris Causa en una de las universidades privadas más desprestigiadas por este tipo de acciones. En el pasado ya le había dado un título igual a Armando Cabada, que ni la prepa terminó, pero también tiene el certificado de bachillerato en algún rincón de su casa. Por cierto, como apunte extra, la sindica Ana Estrada, dicen que es admiradora de estos personajes y pronto apoyará sus campañas en Morena.
Ahora el Walo ya es doctor honoris causa, al igual que Cabada, y dirige una APCJ cada vez más en descomposición que vive del chayote; si no, pregúntenle otra vez a Manuelito del Castillo, perfilado para sustituir al Charly Najera en las campañas de la corrupción del alcalde Pérez Cuéllar y en la misma silla de Comunicación Social del Municipio donde gastan 250 millones de pesos al año, la mayor parte en la ciudad de Chihuahua, para comprar conciencias y que la corrupción no se ventile mediáticamente y por el contrario, se construya una imagen positiva.
Otro punto destacable, de quien también fue aspirante de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Juárez, es que aparentemente da clases en la UACH, algo que el rector, Luis Alfonso Rivera, debiera revisar. Si alguien no tiene ética en asumir profesiones que no estudió, ni tiene escrúpulos para comprar títulos patitos, ¿qué clases de estudiantes habrá formado?. Quizás a eso se deba la descomposición que viven actualmente en el gremio de periodistas en Ciudad Juárez. Vaya cosas con el Burrito Borunda, es todo un ejemplo, pero de lo que no deben hacer los verdaderos periodistas.

