El primer priista de Ciudad Juárez, primer crucista y ex tetista, que ahora es contralor municipal, Jorge Gutiérrez Casas, se aventó la del Día de los Inocentes en pleno mes de febrero, con retraso de casi dos meses.
Fue tema de broma en las mesas cafeteras de la frontera y uno que otro comedero de la ciudad de Chihuahua, además de las redacciones de los medios donde publicaron una inserción pagada donde afirma que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar no ha tomado un peso de los recursos federales ni le debe nada a la Auditoría Superior de la Federación por las cuentas públicas del 2023 y 2024. Ya afinaron la uña para no salir raspados, nomás les faltó decir.
Según el contralor, que es hermano de Carlos Gutiérrez Casas, uno de los militantes de Morena que promovió tres denuncias en órganos anticorrupción en contra de Cruz Pérez Cuéllar por aquella casita que se consiguió en el Campestre, y otros pecadillos que le debió haber detallado a su carnal seguramente en algún momento antes de que decidiera guardar silencio por razones aún no explicadas. Algo se traen los Gutiérres Casas y no es precisamente a favor de Juárez, por esa lavada de cara y hasta de zapatos que le está haciendo Jorge al alcalde.
Dice el contralor que todas las observaciones fueron solventadas en su totalidad, sin adeudos ni observaciones pendientes para el Ayuntamiento. La revisión correspondiente al ejercicio 2023 derivó en nueve observaciones, de las cuales siete fueron solicitudes de aclaración por un monto aproximado de 716 millones de pesos, aseguró. Así nada más. Logró encuadrar las transas para que la perezcuellada que le dieron a las arcas municipales no se notara.
Según Gutiérrez Casas, hizo estas precisiones luego de que se han hecho publicaciones de las auditorías con un sesgo político. Quizás se refería a su familia.
Jorge es un raro caso en la política que generó la 4T y la necesidad de vivir del hueso y los recursos públicos. Viste las camisas del PRI, de Morena y una Verde por si acaso, porque su patrón va porque va a buscar la gubernatura en el Estado, no importa cuál partido. El presidente municipal tiene paleros de sobra que le hacen creer que tiene posibilidades, tiene dinero también suficiente, aunque sean recursos públicos, para mandar publicar en medios que él es el bueno. De la nómina secreta de periodistas que lo defienden, ni hablemos.
Claro, el contralor, que es su tapadera oficial, está para limpiar el trochil donde el nepotismo ha anidado, también los problemas legales que pudiera generar la evasión de licitaciones bajo el esquema de subsidios a escuelas y, hasta el huachicoleo al presupuesto de Comunicación Social que dirige Charly Najea, con medios apócrifos, es peccata minuta.
Triste papel, Jorgito, de ser una figura prominente en el PRI y en el Tetismo donde lo hicieron hasta diputado, hoy es el limpiador de traseros oficial de Cruz Pérez Cuéllar, y sabé cumplir su tarea.
