La fiscal Ernestina Godoy debería poner mucha atención a lo que pasa en la delegación estatal de la Fiscalía Federal de la República en Ciudad Juárez, que por muchos años ha sido puerta giratoria de La Maña y cuyas funciones están limitadas a mera barandilla de lo que le llevan las corporaciones estatales y municipales y el Ejército.
Los elementos del Ejército y la Guardia Nacional apostados en la aduana le llevaron al Ministerio Público Federal un tráiler con contrabando capturado al intentar pasar a México por el puente internacional Córdoba de las Américas, el Puente Libre.
Hay hermetismo oficial de la Fiscalía; no sale ni una palabra de lo que fue asegurado. Es típico bajar el perfil para arreglar la muleta.
Pero ayer se generó una versión sobre el aseguramiento de la unidad de una compañía cuyo propietario salió a relucir en mayo del 2024 cuando detuvieron a sus escoltas por balear con armas de uso exclusivo del Ejército un taller mecánico.
Nuevamente, el nombre del empresario salió a relucir por la unidad en la que se señala que eran transportadas fayuca, armas y dinero en efectivo, algo que la Fiscalía de Ernestina Godoy no ha confirmado ni desmentido.
La detención y el decomiso se realizaron cuando salía de las instalaciones de la Aduana del Cordova Américas. Al ser interceptado, el chofer amenazó a los agentes del cruce internacional, diciéndoles que si lo detenían, un grupo criminal vendría a rescatar el cargamento que transportaba en el camión.
El detenido aparentemente pertenece a la organización delictiva La Línea, porque dicen que la citó varias veces. Por cierto, esa agrupación también con muy buena protección de algunos mandos de la Policía Municipal y parece que también en la Fiscalía Federal.
Sin embargo, el caso está en la mira de los chicos de Omar García Harfuch.
Hay dudas sobre el trato que le darán al caso los de la Fiscalía Federal, pues pertenece a un grupo que mueve en Ciudad Juárez cigarro americano, parque y otras cosas prohibidas, vinculado también a un hermano del capo Dante Poggio, poderoso allá por los 1990s en la frontera y del que queda de pie el famoso Tequilas, donde alguna vez intentaron ejecutar al cachorro de Rafael Muñoz Talavera, uno de los primeros jefes del cártel de Juárez y donde también mataron a un capitán de bomberos hace dos años.
