Ciudad de México.- El senador Juan Carlos Loera de la Rosa, del Grupo Parlamentario de Morena, se pronunció a favor del dictamen que reforma la Ley Federal de Competencia Económica y la Ley Federal de Entidades Paraestatales que aprobó este sábado el Senado de la República y que extingue la Comisión Federal de Competencia Económica para reemplazarla por la Comisión Nacional Antimonopolio.
En la tribuna, el legislador señaló que esta reforma termina con una era en la que la economía mexicana fue administr dada con una lógica de privilegios que nos hacía confiar en el libre mercado, pero que en los hechos permitió que unos cuantos se apropiaran de sectores enteros, sin competencia real, sin regulación efectiva y sobre todo, sin justicia para millones de consumidores.
“Esta etapa ha terminado. Hoy bajo el liderazgo y visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, estamos dando pasos firmes para romper ese viejo modelo”, señaló.
Previamente atajó a la opisición que se opuso a esta reforma y defendía el viejo modelo de privilegios.
“Hablan de la subordinación al Ejecutivo, se avientan palabras domingueras como esa del interpresidencialismo, el desmantelamiento, el robustecimiento del Estado que no permitirá la competencia. Es el mismo discurso, muy muy parecido al que se uso en la época de Carlos Salinas de Gortaria en la que acusaban al Estado de exactamente lo mismo, para criticar a las empresas paraestatales que generaban tanta riqueza para el pueblo de México y acusaban al Estado de prácticas monopolicas, de nula competencia de los mercado. Esto fue una estratregia, a eso se dedicaron, para debilitar al Estado Mexicano, para debilitar a las paraestatales, para venderlas”, refirió.
Señaló que las empresas paraestatales fueron debilitadas, desmanteladas y privatizadas y crear monopolios.
“Las hicieron ineficientes y generaron la percepción en el pueblo de que no servían para venderlas a sus amigos, y a susintereses extranjeros para ahora si crear verdaderos monopolios, monopolios oligarcas por cierto, al servicio de los intereses extranjeros. Lo que son las cosas, ahora con un gobierno de izquierda se garantiza una competencia libre y justa y sobre todo al servicio del pueblo porque nosotros conocemos el territorio y nos consta como los monopolios formados en la época neoliberal, casi destrozan la economía popular”, apuntó.
Agregó que por eso se votó a favor de esta reforma, porque “no podemos permanecer indeferentes ante la creciente concentración económica y riqueza que agrava tanto las desigualdades”.
“Durante decadas la economía mexicana fue administrada desde una lógica de privilegios, una lógica que nos hacía confiar en el libre mercado pero que en los hechos permitió que unos cuantos se apropiaran de sectores enteros sin competencia real, sin regulación efectiva y sobre todo, sin justicia para millones de consumidores. Esta etapa ha terminado. Hoy bajo el liderazgo y visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, estamos dando pasos firmes para romper ese viejo modelo”, añadió.
Sin embargo, explicó que más que una sustitución institucional, esta propuesta representa un cambio de paradigma ya que durante años se asumió que bastaba con mantener reglas técnicas de mercado para garantizar el bienestar social, pero, indicó que la realidad muestra que la concentración económica, la colusión entre empresas y las asimetrías en sectores claves, siguen dañando el bolsillo de las familias mexicanas.
“Esta reforma responde directamente a ese problema. Celebró que esta propuesta incorpore criterios internacionales de eficacia que fortalezca la transparencia con la publicación obligatoria de las sesiones de la comisión y que sancione con firmeza a quienes abusen del poder económico. Sobre todo celebro que esta transformación llegue en el marco de una nueva etapa poítica en el país encabezada por una mujer con un profundo compromiso social, científico y democrático, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo”, abundó.
“Ella ha dicho que la modernización no puede seguir siendo sinonimo de privilegio, modernizar México significa seguir rompiendo con los pactos de impunidad económica, significa poner el Estado al servicio de la gente y recuperar los principios de justicia en el corazón de nuestra políitca económica”, enfatizó.
