Justo cuando el secretario de Gobierno, Santiago de la Peña visitó Ciudad Juárez para acompañar a la gobernadora Maru Campos en la reinaguruación de estaciones del BRT y el arranque de obras de las Torres, se lanzó una campaña en redes socailes para promover afters en los antros más exclusivos y jardines de eventos de la ciudad.
En la Plaza Portales el after party se realizó en el antro República con un show brindado por el DJ Carrera cuyo sonido se escuchó hasta después del amanecer sin que ningún inspector de alcoholes se percatara.
La fiesta a deshoras también corrió a deshoras en la Gómez Morín y se intensifica en jardines terrazas de la ciudad que a últimas fechas abren a cualquier hora y le están tumbando la clientela a los negocios formalmente establecidos. Basta decir que no hay ningún tipo de seguridad ni prevención.
En la útima semana la proliferación de afeters casualmente coincide con la presencia del jefe del Departamento de Gobernación en el estado, Iván Almerida despachando en las oficinas de Pueblito Mexicano mientras la encargada se encuentra ausente quien sabe porqué motivos. Cierto es, hay clausuras cada semana a bares por uno u otro motivo, pero no son los mismos que despliegan pautas en redes sociales para anunciar que abren hasta el amanecer. Además Almeida prefiere clausurar la venta de alcohol en tiendas de abarrotes que sobresalen en los números que presenta.
El after party que Gobernación tolera, hace recordar las decadas en las que la vida nocturna en Juárez no paraba en ningún giro negro, hasta que vino el recorte de horarios que se viene dando a partir de los 1990s por motivos principalmente de seguridad. Muchos quisieran que la fiesta siga, pero la ley es la ley y marca claramente los horarios de operación que muchos antros no siguen en Juárez.
