Seguramente para el gobierno de Estados Unidos los policías municipales del gobierno de Cruz Pérez Cuéllar, que evidentemente trabajan para La Maña, también son considerados narcoterroristas o politerroristas y de que los hay, los hay. Así quedó demostrado en la ejecución de los dos agentes preventivos y del líder criminal Ulises Nache Trujillo, el Delta 1 a quien convenientemente ahora quieren ubicar dentro de La Línea y en el túnel pollero que antes dijeron que era de La Empresa. No se diga del Monster, implicado y detenido por la masacre de Bavispe.
Los mismos agentes preventivos que han traicionado el uniforme y a los juarenses, se evidencian solitos y se han metido de lleno a la narcocultura y, en ese contexto, Adalid López, el cantante sinaloense que hace apología de Ulises Nache y alaba su carrera criminal, también le tiene corridos a los policías municipales, incluyendo directivos como Sergio Reyes Rivas, que la hace de jefe de escoltas del secretario de Seguridad Pública César Omar Muñoz y quien se mandó hacer la canción denominada El Equipo del Señor.
Pero eso no es lo grave; en Juárez, donde cada año asesinan a más de 1200 personas, parece que se está viviendo lo que en Tabasco con La Barredora o lo que en los años más violentos se vivió con Genaro García Luna y la Policía Federal que intervino en la guerra al narco, pero para eliminar a los rivales del cartel de Sinaloa. Aquí los preventivos evidenciados también eran soldados de las filas de La Empresa y la Línea e incluso del cartel que lideró Caro Quintero, al que perteneció el Monster y quién sabe cuántos agentes más que ha de haber reclutado para seguir sirviendo de sicario a los grupos criminales.
Por lo pronto, otro baño de agua fría para el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, que aseguró ayer que iba a haber consecuencias graves por el caso de Delta 1; se dio este martes. Y sí, sí habrá más consecuencias graves y no porque el presidente municipal tome decisiones para limpiar la corporación y renueve los mandos, sino porque el gobierno de Estados Unidos está al tanto de lo que pasa en la frontera y volvió a incluirla en su alerta de viajes, pero ya con una nueva variante: la del narcoterrorismo.
El Departamento de Estado que dirige Marco Rubio, el de la famosa lista donde está Pérez Cuéllar, dice a sus ciudadanos que deseen visitar México, que aquí es un país donde “se cometen numerosos delitos violentos, como homicidios, secuestros, robos de vehículos y robos” y que “existe el riesgo de violencia terrorista, incluyendo atentados y otras actividades” e incluye a Chihuahua en el semáforo naranja, casi rojo, para que reconsideren sus viajes. Eso explica la cara con ojeras y diarrea de tres días del mismo alcalde.
