La iniciativa de reforma electoral de Claudia Sheinbaum a la que la derecha comenzó a llamar Ley Maduro, corta de tajo las alas al nepotismo del Monrealismo del que se desprende el Crucismo que quiere perezcuellar todo el estado de Chihuahua y también pega a familias como Las Aguilar, Los Matus y otras tantas a lo largo del país que se han enquistado en la política.
Claro, que al hermano incómodo de Cruz Pérez Cuéllar no le quedo otra más que decir que se sacrificaba por su hermano, aún sin tener la certeza y ninguna posibilidad en las encuestas serias para llegar a la candidatura por Morena a la gubernatura del Estado a menos que sea un dedazo negociado en las altas cubres del morenismo o una encuesta patito cuchareada como las que maneja en inserciones pagadas con 300 millones de pesos anuales. Sin considerar al Partido Verde y al PRI, donde tiene 100 por ciento de probabilidades de ser candidato a la gubernatura.
La iniciativa conserva las codiciadas pluris de las que ha vivido toda su vida Javier Corral y ahora su compadre Armando Cabada. Sheinbaum Pardo explicó que “se mantienen los 500 diputados federales, 300 que representan a cada distrito electoral como ahora y 200, que son de acuerdo a la proporción de votos que tuvo cada partido”.
La Reforma Electoral incluye: 10 puntos clave y 4 ejes que esta mañana fueron explicados por Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación, que van desde mantener la fórmula vigente de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales; reducir el costo de elecciones, algo que será muy polémico porque no dijo nada de las campañas anticipadas de Morena, diseñadas para evadir las reglas electorales con la figura de coordinador de la defensa de la 4T.
De los 10 puntos, destaca el rotundo No al nepotismo que no pudo ser salvado como las pluris que codician los petistas y los del Verde. La no reelección también regresó, aunque demasiado tarde para Ciudad Juárez, que vivió dos periodos de Armando Cabada y sobrevive a dos de Cruz Pérez Cuéllar, aun con la perezcuellada a los recursos públicos y las transas del poder.
Seguramente en las próximas horas y días dará más de que hablar y se destapara el verdadero impacto en los órganos electorales ante los señalamientos de la derecha de que pudieran perder su autonomía como árbitro electoral. Aunque de momento, se puede anticipar que cortará las uñas al nepotismo de Cruz Pérez Cuéllar, sino al rato hasta su esposa sería en un futuro diputada plurinominal para evadir las denuncias que tiene por corrupción en el DIF municipal.
