En los momentos en que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar maquilla y cucharea encuestas utilizando incluso al teacher López Dóriga y a los paleros locales hambrientos de chayote para decir que va arriba en las encuestas, una realidad golpea a Morena en Ciudad Juárez, ya sea con Andrea Chávez, que va arriba en las encuestas, o con el mismo presidente municipal; por más que gaste 300 millones de pesos anuales para que reproduzcan sus mentiras y sus transas, no se notan.
Esa realidad es el abstencionismo, que en la frontera ha sido un factor que decide elecciones y hunde los sueños de ser rey de cualquier candidato. Es un hoyo en el principal bastión de Morena que no toman en cuenta las mediciones que encuestan simplemente a población que no votará en el 2027 y el margen de error crece.
Juárez, con poco más de 1 millón 200 mil personas enlistadas en el padrón electoral, tiene el 42 por ciento del padrón, pero mantiene niveles históricos de abstencionismo que oscilan entre el 50% y el 70% en procesos locales y se posiciona frecuentemente como una de las ciudades con menor participación electoral en México.
Actualmente, es considerada un bastión morenista, como en su momento lo fue cabadista independiente y antes panista y mucho antes del antes, priista, lo que la convierte en un bastión de nadie donde la apatía y el hartazgo deciden y dan la vuelta a la tortilla cuando más confiados están los candidatos, y ejemplos hay muchos.
En el caso de Cruz, habría que sumarle unos 100 mil votos de personas que decidieron en el 2024 votar por Morena, pero no por su candidato a la alcaldía, y son votos razonados y posicionados en contra, difíciles de convencer de lo contrario, por lo que representan un hoyo que está hundiendo al barco poco a poco.
La misma situación se presenta con cualquier candidato; el abstencionismo distorsiona encuestas y ni Andrea Chávez, que se mantiene a la cabeza en las mediciones, llámese Massive Caller, Rubrum o cualquier otra que se pueda citar, a diferencia de las encuestas invisibles que citan los paleros de Cruz.
El abstencionismo histórico en Juárez contra la participación ciudadana de la región Centro Sur, donde Andrea y Cruz se han concentrado intentando convencer a la población, da un escenario difícil de predecir en el 2027, más si los escándalos de corrupción guindas siguen dominando el escenario político y enfrentará cualquiera de ellos a un Marco Bonilla en crecimiento, que tiene arrastre sin necesidad de acarrear a eventos políticos como lo demostró el fin de semana cuando se reunió con auténticos productores y campesinos chihuahuenses.
Apunte extra: Por cierto, en la entrevista Telefónica el mismo teacher mostró dudas si va Cruz o no al 2027. Le preguntó si sigue con su proyecto cuando antes había afirmado que va supuestamente arriba en las encuestas.
