La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) llevó a cabo la campaña de detección de riesgo suicida en el CERESO No. 1, con el objetivo de identificar de manera oportuna a personas privadas de la libertad en situación de vulnerabilidad emocional, como parte de las estrategias impulsadas por el Secretario Gilberto Loya para la correcta reinserción social.
Durante esta estrategia, se brindó atención directa e individualizada en los distintos módulos del centro penitenciario, alcanzando una cobertura total de 2,572 personas privadas de la libertad, lo que representa el 100% de la población del CERESO.
Derivado de los resultados obtenidos, la SSPE implementará un esquema de atención psicológica continua que contempla intervenciones individuales y grupales, con el fin de fortalecer la prevención de conductas de riesgo y garantizar una atención oportuna, directa y personalizada.
Como parte de los hallazgos, se identificó a 11 personas con riesgo suicida, de las cuales dos recibirán atención especializada en el área de psiquiatría, mientras que el resto continuará con tratamiento psicológico individualizado y seguimiento permanente.
Asimismo, el resto de la población seguirá participando en grupos de apoyo y sesiones de atención psicológica, como parte del fortalecimiento del acompañamiento emocional dentro del sistema penitenciario.
La SSPE destacó que el trabajo del área de Psicología inicia desde el ingreso de las personas al CERESO, mediante evaluaciones iniciales orientadas a detectar conductas autolesivas, riesgo suicida o necesidades especiales, lo que permite establecer rutas de atención desde el primer momento.
No obstante, la dependencia subrayó la importancia de reforzar estas acciones, con el objetivo de continuar atendiendo de manera integral la salud mental de la población penitenciaria, prevenir la violencia y brindar atención individualizada que contribuya a su bienestar.
Con estas acciones, la SSPE refrenda su compromiso de fortalecer los mecanismos de atención y prevención dentro de los centros penitenciarios, priorizando la salud mental y la atención digna de las personas privadas de la libertad.



