En la Dirección General de Asentamientos Humanos, las pasiones siguen desatadas y también las inconformidades internas que están convirtiendo a esa dependencia municipal en una bomba de tiempo.
En la última, quienes están en contra del titular de esa dependencia, Julio César de la Cruz, le están señalando que tiene una auténtica mina de oro con las cartas de posesión. Es quizás otra de las vetas del cruzismo que ordeña hasta las piedras en Juárez para sacar recursos que se triangulan con los amigos de Cruz para la campaña electoral, y claro, para que los nuevos ricos del pueblo vivan tranquilamente en Los Nogales.
Las versiones que nos hacen llegar señalan que están expidiendo a diestra y siniestra cartas de posesión a colonos que están en predios particulares, no municipales, lo que impide cualquier regularización de los terrenos a menos que se llegue al precio con los verdaderos dueños de la tierra, con quienes podría haber una transa para venderle al municipio al precio que sea una vez que estén invadidos.
Pero el negocio de Julio César, dicen, está en la venta de las cartas de posesión que se ofertan en 40 mil pesos, aun sin ser predios municipales los que están ocupados.
Asentamientos Humanos expide estos documentos sin folio o número de registro, sin comprobante de pago o algún control que indique que hay al menos un archivo donde se puedan consultar públicamente, como pasa con cualquier escritura de cualquier propiedad en el Registro Público de la Propiedad.
El documento solo tiene un sello y la firma de Julio César de la Cruz, que, en caso de denuncias de los afectados, será el primer denunciado, por lo que a todas luces huele a fraude y quizás robo de recursos que no ingresan a las arcas municipales.
En fin, Julio César sigue dirigiendo Asentamientos Humanos con el órgano reproductor y las fugas de información de las transas que se avienta siguen filtrándose por las grietas de las malas pasiones a las que se ha entregado.
