A Cruz Pérez Cuéllar le echaron a perder el talk show que armó en el Congreso del Estado junto con los diputados bejaranistas de Ariadna Montiel que lidera Cuauhtémo Estrada, quienes, por cierto, han hecho mutis de la corrupción y saqueo que hay en Ciudad Juárez y de cuclillas le apuestan al futuro político de la mano del edil.
El presidente municipal seguramente pensaba que lo iban a recibir con rosas para entrar a la Torre Legislativa, pero lo recibieron con una manta gigante que le recordó que su gobierno es tan transparente que la corrupción y protección a los narcos desde la Policía Municipal a la empresa y otras agrupaciones criminales son de conocimiento público.
“La Cruz de México son los narcopolíticos”, “Es Cruz Rata”; en mantas, consignas visibilizaron el principal problema de la frontera. No faltó la leyenda “Cruz está en la lista de narcopolíticos”.
Pero lo sorprendente es que no fueron los grupos panistas ni de priistas, fueron los propios morenistas que repudiaron a su alcalde.
Hoy Pérez Cuéllar, todavía untándose pomada de la que recomienda AMLO para las quemaduras y una que otra herida proctológica, acusó a los senadores Juan Carlos Loera y Andrea Chávez, quienes disputan las candidaturas a la alcaldía y gubernatura por Morena, de estar detrás de las manifestaciones que le echaron a perder el show político. Había simpatizantes e integrantes de los equipos de los legisladores en las manifestaciones, no se inmutaron en esconderse lo que le causa un ardor que hizo público el edil en una entrevista radiofónica concedida al periodista Héctor González.
Claro, Cruz también llevaba su porra del lado de Hugo González, quien desde hace tiempo hizo a un lado los principios de la 4T por abrazar la corrupción crucista. Además de las porristas, también abundaron los paleros que aplaudieron las acusaciones contra Armando Cabada de ser el responsable de no pagarle al SAT el adeudo por el que fue citado a comparecer, quien busca ser el candidato de Morena a la gubernatura. Armando no dirá nada, busca ser diputado local para seguir teniendo fuero y estar bien con Ariadna Montiel, quien apoya a Pérez Cuéllar.
Para muchos, probablemente en el caso del SAT tenga razón Cruz; las uñas no le crecieron por lo que Cabada se llevó. Los diputados del PAN deben buscarle por las 22 denuncias de corrupción que son públicas y que legisladores también de ese mismo partido interpusieron en todos los órganos anticorrupción. Si desde un principio le hubieran puesto un alto, las uñas no estuvieran tan largas.



