Zaira Carrasco Flores es la única que sobrevivió en el cargo del equipo del excomisionado del Instituto Nacional de Migración en Chihuahua y quizás en el país tras la tragedia en la que murieron 40 migrantes en la estación migratoria del Puente Lerdo.
Fue nombrada titular de la Oficina de Representación en Chihuahua del INM en marzo del 2025 y, al igual que su padrino Garduño, cuya negligencia ocasionó la tragedia migrante, también incurre en las mismas omisiones, como quedó evidenciado el fin de semana cuando se registró otro incendio en la estación migratoria de Janos, de la que tuvieron que evacuar a 33 migrantes recluidos ilegalmente ahí y reportar la huida de por lo menos 7 más.
La estación que se encuentra en medio del desierto de Chihuahua, a más de 250 kilómetros de Ciudad Juárez y alrededor de 400 kilómetros al sur de Chihuahua, se encontraba operando ilegalmente, ya que después de la tragedia ocurrida en el Puente Lerdo, fue cerrada por violentar las leyes de migración mexicana que permiten el libre tránsito y por operar como cárceles ilegales en las que los migrantes permanecen encerrados por tiempo indefinido.
Zaira volvió a habilitar como cárcel esa estación migratoria; quizás siga recibiendo órdenes de Garduño, quien la semana pasada evadió las audiencias ante un juez federal donde se analizaría si cumplió con la disculpa pública por la tragedia en Juárez y otras medidas a las que fue obligado.
Y por volver a operar la estación como prisión, nuevamente se registró un incendio en las instalaciones, aparentemente provocado por quienes tienen ahí largos periodos recluidos sin respeto a sus derechos humanos.
Los medios del noroeste de Chihuahua dan cuenta de que algunos de los internos habrían aprovechado la situación generada por el incendio para salir de las instalaciones y escapar, sí, para escapar de esa prisión a todas luces ilegal.
El siniestro, de acuerdo con datos preliminares recabados por este medio, habría iniciado en un aparato “mini split”, al que los mismos internos le colocaron una cobija, provocando las primeras llamas que luego se extendieron al área de camas, por lo que el lugar se llenó de inmediato de humo.
Es una situación similar a la registrada en Ciudad Juárez cuando se amotinaron los migrantes recluidos ilegalmente en el lugar. Por cierto, migrantes detenidos en redadas implementadas por la Policía Municipal que dirige César Omar Muñoz Morales, ordenadas tras perder la paciencia el alcalde Cruz Pérez Cuéllar.


