En Morena explotaron contra el dedazo y lo denunciaron con abucheos y gritos de fraude en la designación de los últimos tres coordinadores de la defensa de la Transformación y la Soberanía, nombre elegido para evadir las leyes electorales y designar a sus candidatos en forma anticipada para el proceso electoral 2027.
El monrealismo se impuso en Zacatecas, donde fue designada como candidata Verónica Díaz, la excuñada de Ricardo Monreal y exdelegada de Bienestar, que fue postulada en vez de Saúl Monreal, quien fue bajado por el postulado de Claudia Sheinbaum contra el nepotismo. Sin embargo, la nombrada coordinadora aparecía abajo en las encuestas que por meses se estuvieron realizando por diversas casas encuestadoras, la última Enkoll, y el diputado con licencia Ulises Mejía Haro aparecía de manera consistente en primer lugar, con una ventaja de hasta 10 puntos sobre Geovanna Bañuelos, del Partido del Trabajo (PT), el segundo lugar, y de alrededor de 20 puntos sobre Díaz, quien ocupaba la tercera posición.
Los resultados de las cuatro encuestas realizadas por Morena, que nadie conoce y fueron escondidas, dieron la victoria a Díaz. No fueron presentadas ni en público ni en privado este martes. El aspirante perdedor declaró públicamente que él había obtenido el puntaje más alto en los sondeos internos, pero que ese resultado no le fue reconocido por la dirigencia. También afirmó que existe un sector muy amplio de Morena en Zacatecas que rechaza por completo la continuidad de la «dinastía Monreal».
Zacatecas es el escenario de lo que viene para Chihuahua en Morena en los próximos días si no se atorá el nombramiento por lo ocurrido el martes. Si el monrealismo negoció su bastión principal, probablemente soltó Chihuahua, donde la mayoría de las casas encuestadoras ponen mínimo 10 puntos abajo al candidato Cruz Pérez Cuéllar, que pertenece a esa corriente, y sitúan en primer lugar a la senadora Andrea Chávez, del grupo político de Adán Augusto López.
Sin embargo, la encuesta externa no es garantía de triunfo y Zacatecas lo exhibió. Hubo negociación y seguramente no todo el pastel fue para Ricardo Monreal.
En Quintana Roo ocurrió un escenario similar: se impuso Eugenio “Gino” Segura del grupo del Niño Verde y en Baja California fue abucheada al ser nombrada Julieta Ramírez, afín al grupo de Adán Augusto y a quien le reprochan una campaña sucia contra Claudia Sheinbaum en el 2024. Por cierto, Claudia ya había sido derrotada en Guerrero, donde su ex consejera jurídica perdió y le dieron la candidatura a Beatriz Mojica del grupo de Félix Salgado Macedonio.
Ahí en Guerrero «festejan la crónica de una muerte anunciada”, dijo una de las aspirantes que cuestionó el proceso de encuestas escondidas, Abelina López.
Las designaciones del martes, sin duda, calentarán más el escenario político de Morena en Chihuahua en vísperas de la visita el fin de semana de Claudia Sheinbaum para rendir su informe en Ciudad Juárez. En veremos está si la decisión se tomó respetando las encuestas o se negoció Zacatecas por Chihuahua para salvar el feudo monrealista. El sacrificado sería el alcalde más denunciado por corrupción en toda la historia de Ciudad Juárez. Es un escenario probable, es el más desechable precisamente por estar abajo en las encuestas y por la piedra que arrastra que lo convertiría en blanco de Estados Unidos si lo sube Morena a un escenario político más alto para el 2027.


