En los momentos en que la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, aceptó que las encuestas se “ajustaron” en algunos estados para satisfacer una “definición política”, lo que para los analistas políticos y chateros del WhatsApp es considerado un dedazo, llama la atención un vídeo que circula con declaraciones del Capi Arrieta, quien también participó para buscar la coordinación estatal de Morena a la gubernatura de Chihuahua, en las que cuestiona el proceso interno.
«No molestos, pero sí decepcionados porque salió una persona que es la que más señalamientos de corrupción tiene en el estado y lo dije ahí en la entrevista que tuvimos: ¿Cómo era posible? ¿Qué mensaje le estábamos mandando a nuestros hijos de corrupción?”, dijo salir del World Trade Center de la Ciudad de México, sede donde la dirigencia nacional de Morena realizó el «destape» oficial» de los candidatos.
Para muchos, el Capi Arrieta fue enviado por la misma senadora Andrea Chávez, que también tiene señalamientos por su cercanía con el senador Adán Augusto, ligado a La Barredora, pero quien lideró en todo momento las encuestas de prácticamente todas las casas encuestadoras desde hace más de un año.
Impulsado por Ariadna Montiel y Ricardo Monreal, eligieron a Cruz Pérez Cuéllar con medio centenar de denuncias y proceso en su contra por corrupción que no fueron suficientes para Citlalli Hernández y para la misma presidenta Claudia Sheinbaum, a quien se le atribuye el dedazo final.
La fuerte crítica ética no se ha hecho esperar, incluyendo los señalamientos irónicos de la presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, que sentenció que Cruz ya había sido derrotado por el PAN en las contiendas estatales y lo volverán a derrotar, al igual que lo hicieron con Morena en el 2021; no tenía posibilidades, pero restaba a Pérez Cuéllar y aún más, sirvió de ariete para meter más dudas al proceso interno donde ella evadió felicitar al ganador y dejo al aire si tomaría la bandera petista.
Pero el mensaje enviado por el Capi Arrieta retumba más por los presumidos valores de no robar, no mentir y no traicionar al señalar que “¿Cómo era posible? ¿Qué mensaje le estamos mandando a nuestros hijos de corrupción?”.
Y Ariadna respondió a esa pregunta al confirmar un día después el dedazo.
«Hay una definición política de cómo perfilar, definir el perfil del representante que queremos; si queremos al más popular, por popular, pues traemos a Luis Miguel, pero ese no es el caso», dijo Montiel, que, por cierto, solo mostró una encuesta y escondió el resto de las mediciones espejo.
Ahora el siguiente capítulo político de la novela guinda está por escribirlo Andrea Chávez si acepta la postulación del Partido del Trabajo y echa abajo los sueños de Pérez Cuéllar de convertir a Chihuahua en un mar de corrupción, como tiene a Ciudad Juárez.


