El senador de Morena y exgobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, desató una fuerte polémica tras difundirse un video en redes sociales donde aparece viajando en la clase premier de un vuelo comercial con destino a Mazatlán, Sinaloa, la tierra de Rubén Rocha Moya, donde el legislador chihuahuense tiene al menos una propiedad y acumula miles de horas de pereza.
La grabación, viralizada el 1 de noviembre de 2026, encendió de inmediato las críticas en plataformas digitales y medios de comunicación, donde ciudadanos y opositores cuestionaron la congruencia del legislador frente a los principios de austeridad que promueve la llamada Cuarta Transformación, aunque hay que aclarar que el exmandatario chihuahuense se destacó por los excesos en su gobierno envueltos en el golf, los vuelos privados en las aeronaves del Estado, las comilonas y las horas de pereza en el sillón junto a sus mascotas.
El vídeo fue comidilla a nivel nacional; opositores y ciudadanos en redes sociales cuestionaron el viaje en el área exclusiva del avión. Hasta mentadas de madre le mandaron, como la que hizo directamente Pedro Ferriz, el primero en difundir las imágenes y quien le cuestionó si viajaba a cerrar tratos con «Los Chapitos» y le hecho en cara: «saliste corriendo como el joto que eres». Además, las primeras versiones periodísticas afirmaban que viajaba acompañado por dos escoltas federales y que, al aterrizar, fue recibido mediante un operativo especial por elementos de la Guardia Nacional.
En respuesta a las acusaciones, Corral señaló a través de sus redes oficiales que su lugar en la sección ejecutiva se debió a un ascenso otorgado por la propia aerolínea comercial y no a la compra directa de un boleto de lujo, ironizando incluso con que el único privilegio real del viaje fue «la bolsita de cacahuates». De igual forma, el senador calificó de «puro cuento» y de «grabación malintencionada» los señalamientos sobre el despliegue de seguridad a su llegada. Para contrarrestar el impacto del video; y claro, como ya es costumbre en el discurso gastado que arrastra, desvió la atención hacia la política local de Chihuahua, denunciando, según él, un incremento de la deuda pública estatal y el millonario gasto en publicidad oficial de la actual administración.
De sus raterías no dijo nada, pero este incidente ocurre en un entorno político ya tenso para el funcionario, quien arrastra fricciones y procesos judiciales abiertos con autoridades de Chihuahua y otros actores políticos por meterle mano a los recursos públicos de los chihuahuenses y otras arbitrariedades que cometió en su mandato.



