La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, dijo el lunes que México aumentaría sus envíos de agua a Texas para ayudar a compensar un déficit, según un tratado de 1944 que define la repartición del agua entre los países.
Funcionarios y legisladores estadounidenses se han quejado de que el incumplimiento por parte del país latinoamericano de sus obligaciones en virtud del tratado está perjudicando a los agricultores de Texas.
México ha argumentado que se encuentra bajo condiciones de sequía que han puesto a prueba los recursos hídricos nacionales.
«Después de semanas de negociaciones con funcionarios del gabinete mexicano junto con el subsecretario de Estado, Christopher Landau, logramos un acuerdo para dar a los productores de Texas el agua que necesitan para prosperar», dijo Rollins en un comunicado.
«Si bien este es un importante paso adelante, damos la bienvenida a la cooperación continua de México para apoyar el futuro de la agricultura estadounidense», añadió.
