El manotazo que dio este día la gobernadora Maru Campos a través del secretario de Gobierno Santiago de la Peña para meter en orden a una de las empresas concesionarias del BRT 2, era necesario sin duda. No se puede permitir un retroceso en el transporte público en el avance que representa el servicio que brinda el JuárezBus a los juarenses y que vuelva a colapsarse como ocurrió con la Troncal I durante el Corralato.
La empresa Lazos 5 Puntos S.A. de C.V. propiedad de Ever Morales Nájera, defendida por el empresario, José Mario Sánchez Soledad, panista y ex presidente de Coparmex, intentó echar mano de todos los recursos para no quedar fuera del negocio, incluso recurrieron en noviembre pasado al alcalde Cruz Pérez Cuéllar que no pudo meter ni las manos y del que seguramente sólo obtuvieron promesas de campaña electoral por si algún día llega a ser gobernador por el Verde o Morena. Hicieron todo menos cumplir con los requerimientos de la concesión que incluía la compra de unidades nuevas.
Desde hoy a las 6:00 horas el Gobierno del Estado asumió el control de la Troncal BRT-2 del JuárezBus. Se aprovechó la coyuntura que dio el vencimiento de la vigencia del contrato de comodato de las unidades propiedad estatal a favor de la empresa Lazos 5 Puntos, S.A. de C.V., que, de su parte, solo aportó dos unidades propias marca Ankai 2022 articuladas y usaba 28 unidades marca Mercedez Benz 2025 propiedad del Gobierno del Estado. ¡Buen negocio debieron hacer!
Chago de la Peña informó que de manera adicional al vencimiento de la vigencia, el concesionario de manera reiterada incumplió el contrato y/o incumple su concesión al no adquirir unidades que cumplan con el criterio de año-modelo y con las características requeridas para operar la ruta troncal; lo anterior, no obstante, de haber tenido en comodato por 18 meses de las unidades propiedad del Gobierno del Estado y haberles sacado todo el jugo posible.
Lazos 5 Puntos tampoco garantizó que los equipos a bordo (GPS, contador de pasajeros, cámaras, validador y MDVR) transmitieran información al Centro de Control y no tenía control ni registro de operaciones diario, además de que sus choferes se involucraron en 84 choques, en los que fueron responsables en el 57 por ciento de ellos. De seguir así, pronto el JuárezBus sería reducido a chatarra rodante.
De las quejas ciudadanas que son las más importantes, el BRT-2 tiene el 56 por ciento de las denuncias de los usuarios principalmente por falta de limpieza de los camiones, tiempos de espera altos y mala actitud o trato inadecuado hacia los pasajeros, entre otros. En resumen, al paso que iban pronto habrían acabado con este sistema de transporte. ¡Así las cosas!

