El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, el DIF Municipal de Juárez terminó como el perro al que se le cargaron todas las pulgas y garrapatas habidas y por haber, lleno de parientas, aviadores y quelites que le chupan la sangre a más no poder en la nómina y sus despensas circulando por el estado en la fallida campaña anticipada por la gubernatura del presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar quien acepta el orgullo de su nepotismo y nadie sabe si lo defiende con orgullo, cinismo o pendejismo.
El presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, rechazó los señalamientos realizados por el Partido Acción Nacional (PAN), que lo acusan a él y a su esposa, Rubí Enríquez, de un supuesto acto de nepotismo y sostuvo que dichos comentarios no tienen fundamento, además de que forman parte de una campaña de desprestigio impulsada por intereses políticos.
Tras la denuncia por nepotismo interpuesta por el PAN, dada a conocer por Daniela Alvarez y Ulises Pacheco luego de que descubrieron que Rubí Enriquez contrató a su cuñada Erika Yanet Prado Núñez, como directora administrativa del DIF municipal, el alcalde confirmó el dato, pero trató de explicar que no se configura ningún delito porque según el, su esposa se desempeña como presidenta honoraria del DIF y no tiene ninguna remuneración. Claro, no dijo que mete mano en los recursos públicos y disfrute las mieles de la corrupción.
Todavía señaló haciéndose el que la virgen la habla, que las acusaciones carecen de sustento legal y las calificó como ataques mediáticos sin contenido real, algo que ya Ulises Pacheco le respondió fundamentando el marco legal que se violentó y que los órganos anticorrupción deberán analizar.
Lo que si les faltó decir o incluir en la denuncia, es que el DIF, es de la Familia, pero de la Familia Pérez porque además de Yanet Prado quien por cierto, no tiene los estudios que requiere el perfil para el cargo y quizás ni la prepa, también Rubi contrato a su sobrino que tiene escondido ahí por Estadísticas, a otra cuñada en Nutrición, a su sobrino Brando en Asistencia Social y hasta la vocera, hija de Perla su hermana, quien alguna vez denunció al suegro de Cruz por violación alla en Chihuahua.
No faltan los aviadores y de ellos, el mayor fue Jaime Flores que se fue impune de cobrar en la nómina sin trabajar. Tampoco los contratitos entre compas, por ahí tienen ya varios casos en la Fiscalía Anticorrupción y el reparto de las despensas de Juárez en otros municipios. En fin, el DIF está como el perro con garrapatas, le urge un baño desparasaitador y hasta su eliminación porque en tiempos de la 4T y de los derechos de las mujeres, no se justifican las figuras decorativas de la consorte, como puso el ejemplo Betriz Gutiérrez, la esposa de Andres Manuel López Obrador.



