Ahora que repuntaron los homicidios en Ciudad Juárez con 65 crímenes en marzo, muchos policías de la vieja guardia que pelearon junto a Julián Leyzaola para sacar a la frontera de las estadísticas que la posicionaron como la más violenta del mundo, recordaron que una de las estrategias que funcionó fue la limpieza que llevó a cabo en las filas de la propia Secretaría de Seguridad Pública Municipal, que le costó que uno de los mandos, el segundo de César Corleone, lo mandara matar, de acuerdo con el militar. Por cierto, todavía prófugo de la justicia.
Era el 8 de mayo del 2015 cuando fue atacado el militar que ya no estaba en funciones de mando municipal, puesto que su compromiso con la ciudad terminó con el cambio de administración municipal y su lugar como secretario de Seguridad Pública Municipal era ocupado por César Omar Muñoz Morales, que designó como su segundo, mano derecha, mano negra o director de la Policía Municipal a Jesús Antonio Reyes Ramírez.
Leyzaola fue sorprendido por un hombre armado que corrió hacia un jeep, en la ciudad fronteriza mexicana de Juárez, y comenzó a disparar contra él. Recibió dos balas en el pecho, otra en el cuello y otra en la espalda mientras se giraba para proteger a su hijo, y fue esa última bala la que lo dejó paralizado de la cintura para abajo.
«Mensaje del ‘dire’ Reyes», y le volvió a jalar. Ahí ya me pegó”, le dijo el agresor, recordara posteriormente el militar en una entrevista para el semanario Zeta.
Esas frases despertaron las sospechas de colusión de las policías municipal y estatal porque a ese policía, a Reyes, él lo corrió, que estaba coludido con Los Aztecas, y habló con las autoridades estatales para que no lo fueran a contratar, pero de cualquier forma César Corleone lo regresó a la Policía Municipal como director. Hoy tiene mandos de distintos colores y sabores que no niegan la Cruz de su parroquia, pero también la violencia continúa.
Pese a la oposición, críticas y hasta denuncias por violación a los derechos humanos, durante su gestión, Leyzaola sacó a Ciudad Juárez de la lista de las ciudades más violentas del mundo, pero nuevamente subió en las estadísticas durante los mandatos de Armando Cabada y de Cruz Pérez Cuéllar, que en algunos momentos reparten culpas al Estado y a la Federación, pero no dejan de ser los responsables de haber tenido bajo sus órdenes a una tropa de 3 mil policías, que nomás no han servido para nada.
