Mientras se encontraba en la Ciudad de México gestionando la expedición de títulos de propiedad, el director general de Asentamientos Humanos, Julio César de la Cruz, tuvo una rebelión en sus oficinas y empleados inconformes aprovecharon para enviar material a los medios de comunicación que no están maiceados por el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, para denunciar el manejo de la dependencia como si fuera una empresa inmobiliaria y acusar al titular de manejar los asuntos oficiales con el órgano reproductor y de incurrir también en nepotismo y hasta de no pagar el agua.
«Buenas tardes, he notado en varias publicaciones de su página noticiera que no está comprada por el gobierno corrupto y rata del Cuéllar y quiero poner una queja de Julio de la Cruz. Se la pasa acosando a mujeres prometiéndoles a cambio de terrenos, que nunca les da porque los termina vendiendo”, dice la queja que circula ya en forma anónima, pero que surge desde la misma dependencia.
“Su propia secretaria pidió el cambio de dependencia porque le hacía insinuaciones sexuales; también tiene a su familiar de nombre Rosibel P. M., se la trajo de Tabasco y la misma que es prima de su esposa, es su amante desde el 2021 que empezó la administración y ahorita es jefa en promoción”, indica la queja.
En el escrito incluyen el caso de una secretaria presuntamente acosada que terminó renunciando.
“A Julio nadie le hace nada por ser muy amigo del presidente, por ser el colmo; allí mismo trabaja el esposo de Rosibell, de nombre Diego C., pero no dice nada por su trabajo; también tiene a Irene Lazarin en el área de titulación, quien es familiar del director Julio de la Cruz”, añade.
Los quejosos detallan hasta la vida íntima del matrimonio de Julio, que ventilan en las oficinas en medio de la grilla que ya se desató por las inconformidades que hay por la forma de manejar la dependencia y que la tienen convertida en una olla de vapor a punto de estallar.
Por si fuera poco, lo balconearon por no pagar el agua y han exhibido recibos que llegan con un adeudo de más de 2 millones de pesos en la cuenta de Asentamientos Humanos que ya suma 2.2 millones de adeudo.
En fin, lo que pasa en Asentamientos Humanos parece ser uno de los capítulos de excesos que ya distinguen al Crucismo y a los nuevos ricos del pueblo. Pero en el caso de Julio César, lo quemaron como a Judas y antes del Sábado de Gloria.


