El exgobernador Javier Corral Jurado y actual senador por obra y gracia de Morena y el dedo elector de AMLO, intentó hacerse la víctima y hasta el perseguido político tras las pintas en su contra y la corona fúnebre que le dejaron en la llamada “casa caliente” ubicada en la avenida Costa Rica en Ciudad Juárez. Sin embargo, la autora de las pintas salió a la luz y le cayó la boca para recordarle que es un viejo reclamo por lo que considera un despojo de la propiedad en contra de su madre.
Aun así, el exgobernador, que ya mostró sus dotes de holgazán en el Senado al presentar poquitas iniciativas, algunas que seguro ni siquiera leyó, optó por sacar raja política y soltó el estómago en el programa de Carmen Aristegui, donde la incontinencia verbal abordó toda una novela que ni Netflix le compraría por la falta de coherencia.
Según Corral, no es la primera vez que su casa en Ciudad Juárez es vandalizada, lo cual forma parte de una campaña de acoso y difusión de falsas narrativas, impulsada por El Diario, la gobernadora y el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, su compadre de los tiempos en que ambos llevaban puesta la camisa azul y destrozaron al PAN en la frontera.
En esta ocasión, se realizaron pintas con la leyenda DEP (descanse en paz), se dibujaron cruces, se escribió el nombre de “Esperanza Miranda”, la anterior propietaria, y se colocó una corona fúnebre en la puerta.
En la imaginación del exmandatario, casualmente siempre está el medio y la Policía Municipal cuando le dejan mensajes, lo que atribuye a una estrategia de su compadre Pérez Cuéllar, quien ya también es famoso por las pintas donde lo retratan como rata; pero a diferencia de Corral, Cruz acepta la crítica y jura y perjura que no es rata ni corrupto, aunque tengan las uñas largas y la cola igual a la de su compadre.
El senador morenista dice que cada que critica su compra por estar en la nómina secreta, le mandan decorar con pintas la casa.
Por eso lo han hecho una y varias veces. Nada más que ahora le han agregado una corona de flores”. “Ya no sé realmente, Carmen, pues si también en el tema este de la corona de flores está la acción de esta señora Yolanda Agüero o ya se están sumando otro tipo de acciones intimidatorias a mi persona”, declaró en medio del llanto fingido, acusando que es un lenguaje en la frontera, sobre todo entre las mafias criminales, enviar coronas de flores, cuando se trata de amenazas de muerte”.
Y en esto último quizás no se equivoque por las manos sucias que tiene su compadre y porque es algo que Corral conoce bien de cuando fue gobernador.
Ahora, a ver qué dice Pérez Cuéllar que también quiere ser gobernador y es mecha corta ante el conflicto pasional que tiene con su compadre.
