El pasado martes, el candidato de Ariadna Montiel y del Partido Verde, Cruz Pérez Cuéllar, comprobó por qué lo mantienen tragando el polvo en las encuestas en Ciudad Juárez. Simplemente, la corrupción en su gobierno ha corroído su figura política y sus operadores involucrados en la transa y la uña, llámese Moncayo o sea el hermano incómodo, dejan mucho que desear para convencer.
Por eso en la pasada reunión con transportistas que le organizó el coordinador de Seguridad Vial, Jesús Manuel García, el de los narcocorridos y la polla tipo avestruz que vive de los conductores juarenses y probablemente Jaime Enríquez, el suegro del candidato, no tuvo la respuesta esperada.
De hecho, los transportistas que también aportan a la polla fueron citados a las 3 de la tarde en un restaurante de la Valle del Sol propiedad del también transportista Raúl Rodríguez, quien alistó mesas y sillas para 150 concesionarios y empresarios del volante, quienes nomás lo dejaron esperando.
A quienes asistieron, les restringieron el teléfono celular para evitar grabaciones incómodas que exhibieran la mala oratoria y falta de argumentos de Pérez Cuéllar o de plano el cinismo con que aborda algunos temas.
Fueron 50 asistentes, quizás menos; las sillas vacías se aprecian hasta en las mismas fotos que Cruz difundió en sus redes. Su equipo batalló para ilustrar la reunión que el aspirante a ser candidato por Morena y candidato del Verde presumió como Asamblea Informativa de Morena con sus amigos transportistas.
Cruz esperó hasta las 4:30 de la tarde para ver si llegaban más y al final salió a tomar el micrófono y hablar solo 8 minutos para después retirarse.
Fueron pocos amigos y quienes asistieron dicen que Pérez Cuéllar no ocultó su enfado y molestia y le reclamó a Raúl Rodríguez y a Héctor Salazar que habían faltado más líderes en la reunión. Ambos se comprometieron a llevar mínimo 150, pero dicen que no llegaron a 50.
También al tomar el micrófono el coordinador de Vialidad, Cruz mostró su «cara de guante» y con la mirada le dijo todo. Por cierto, cara de guante es el apodo que el diputado Pedro Torres le puso aludiendo precisamente a la cara larga de molestia que el aspirante muestra cuando las cosas van mal.
Como dice por ahí, Cruz se la PérezCuelló con los transportistas que lo dejaron solo. Al menos la tropa no se presentó.


