La Junta de Agua y Saneamiento de Juárez (JMAS), informa que, continúan los operativos de inspección en establecimientos comerciales para verificar la instalación y el correcto funcionamiento de las trampas de grasa, un dispositivo indispensable para proteger la infraestructura del sistema de alcantarillado.
Karina Cruz, Jefa del Departamento de Saneamiento, explicó que, el personal del departamento de Normatividad ayuda a vigilar el cumplimiento de las leyes y normas relacionadas con las descargas que tienen los comercios en la ciudad, esto con la finalidad de mantener el buen funcionamiento de la red de drenaje sanitario.
“Todo lo que es el drenaje sanitario llega hasta las plantas tratadoras, las cuales se encargan de limpiar y dar tratamiento al agua residual, sin embargo, si los establecimientos comerciales contaminan más de los parámetros autorizados en la NOM 002, el agua llega diferente, más sucia y la planta ya no tendría la capacidad de tratarla”, expresó.
La Ley del Agua del Estado de Chihuahua establece que todos los establecimientos que generen residuos sólidos, grasas y aceites de origen orgánico o inorgánico deben contar con un sistema de retención para cada uno de estos desechos, comúnmente conocido como trampa de grasa.
Señaló que, el personal de la JMAS verifica que los establecimientos cuenten con este dispositivo y que se le brinde el mantenimiento adecuado. En caso de incumplimiento, se aplican las sanciones correspondientes conforme a la normatividad vigente.
“Se les invita a que cada propietario de establecimientos comerciales a que cuenten con sus trampas de grasa y permisos de descarga para que no incumplan lo establecido en la ley y sean acreedores de una multa”, agregó.
Las multas para establecimientos comerciales van de 300 a 800 UMAS, aproximadamente de 35 mil hasta 93 mil 800 pesos.
En el caso de las industrias, las sanciones van entre las 300 y mil 500 UMAS, lo que representa multas de 35 mil hasta 175 mil 965 pesos.
Las trampas de grasa permiten retener aceites, grasas y residuos sólidos antes de que sean descargados al drenaje sanitario, evitando taponamientos, derrames de aguas residuales y daños a la red de alcantarillado que afectan tanto a los comercios como a la comunidad.
Durante cada inspección se revisa que la trampa de grasa esté correctamente instalada y en funcionamiento, y en caso de no contar con el dispositivo, se otorga un plazo para realizar el trámite del permiso de descarga e instalar el dispositivo. De no cumplir dentro del periodo establecido, se procede a aplicar la sanción correspondiente.
Con el objetivo de concientizar a los usuarios sobre la importancia de proteger la red de alcantarillado, la JMAS implementó la iniciativa de regularización de descargas residuales «Soy responsable de mi descarga», a través de pláticas de sensibilización impartidas a establecimientos comerciales, así como a pequeñas, medianas y grandes empresas.
La JMAS hace un llamado a restaurantes, cafeterías, hoteles, cocinas industriales, carnicerías y demás negocios que generan grasas y aceites a instalar y mantener en óptimas condiciones sus trampas de grasa, ya que esta acción contribuye a prevenir obstrucciones en la red sanitaria.
