El tema fue la guerra sucia que mantiene el alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar en contra de la senadora Andrea Chávez y su adhesión al Partido Verde, que generó una crisis al interior de Morena en la que incluso el Partido del Trabajo se metió para mostrar su apoyo a la legisladora que encabeza la mayoría de las encuestas en Chihuahua para obtener la candidatura del partido guinda. (La excepción son las encuestas movidas por los paleros y medios afines a Cruz, donde aseguran que arrasaría en San Pedro de los Saguaros y hasta ganaría la elección de noviembre en Estados Unidos).
Al centro de la mesa, la que tiene la batuta, Citlalli Hernández, quien encabeza la Comisión de Elección; a su lado, Ariadna Montiel, la dirigente nacional del partido guinda y quien en ningún momento se ha deslindado de Pérez Cuéllar, sino por el contrario, su grupo del Bienestar se sumó sin tapujos intentando una cargada que nomás no levantó polvo y solo fue la mofa al simular que los fundadores de Morena se sumaron al crucismo. Del otro lado, Ricardo Monreal, el padrino del crucismo y del monrealismo, que por cierto tiene sus peores números de aceptación en la historia de Zacatecas. Ahí ya vomitan a los Monreal y las encuestas solo les dan un 17 por ciento de aceptación. En Chihuahua algo similar, pero los billetes de Cruz hacen que los comunicados disfrazados de notas informativas lo inflen.
En el extremo, Andrea Chávez, Cruz Pérez Cuéllar y el profe Martín Chaparro, que va como líder moral de Morena en la contienda y a quien alguna vez AMLO puso como ejemplo en la política desde sus mañaneras. Puede ser, en política nada está escrito, aunque los hilos se muevan desde Palacio y Ariadna traiga dados cargados.
Sobre el encuentro, Morena informó que la comisión se reunió con aspirantes a las Coordinaciones Estatales en Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional —eventuales candidaturas a las gubernaturas que se renovarán en 2027— de los estados de la Primera Circunscripción Electoral, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit, Sinaloa, a quienes pidieron unidad, acabar con la guerra sucia y, en algunos casos, comunicaron que las encuestas que definirán a los futuros abanderados se realizarán en agosto, con miras a realizar las definiciones a fin de mes.
En los encuentros también participaron el coordinador en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, el coordinador en el Senado, Ignacio Mier, y los diputados federales Sergio Gutiérrez Luna y Gabriel García.
Durante la reunión con los de Chihuahua, la dirigencia morenista hizo énfasis en la unidad en la entidad que actualmente gobierna Maru Campos, quien ya les demostró que trae con qué y frenó las protestas con bandera de soberanía.
Ariadna recordó que hubo roces en el proceso, por el amago del Partido Verde en el estado, para que Cruz Pérez sea el abanderado y el respaldo del PT a Andrea Chávez. Aunque no dijo que este último fue en respuesta al intento de chantaje del alcalde juarense, quien está desesperado por ir abajo en las encuestas.
En el encuentro trascendió que el 16 de julio iniciaron las primeras mediciones telefónicas en Chihuahua para los aspirantes, por lo que se prevé que en agosto se realice la encuesta final para nombrar al coordinador o coordinadora. Y si se respeta la tendencia, probable sea Andrea Chávez la candidata; si se impone la mano negra de Ariadna, el nominado será Cruz, quien, en caso contrario, será de cualquier forma candidato a la gubernatura, obviamente por el Partido Verde, que amenazó con romper el proceso interno.
Tras ese intento de frenar la guerra sucia interna, la preocupación real fue el crecimiento del aspirante del PAN a la gubernatura Marco Bonilla quien ha ido subiendo en las mediciones mientras en Morena se dan de codazos, patadas y piquetes de ojo y hasta, en el caso de Cruz, distribuyen burritos de frijoles con gorgojo con el presupuesto de los juarenses como en los viejos tiempos.
