La iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum para prohibir la doble nacionalidad en gubernaturas, la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y en la Presidencia de México, no solo le pega a Daniel Cabeza de Vaca, que aspira a estar en la boleta en el 2030; impacta también a aspirantes de estados fronterizos que tienen la doble nacionalidad, como la tienen miles por las dinámicas fronterizas.
Para algunos, es una medida justa si se extiende a funcionarios, regidores y diputados que cobran en México y duermen en Estados Unidos, como dijo Ricardo Monreal, que señala que es una dinámica fronteriza y, claro, quizás sabe de los casos del Cabildo de Juárez con personajes sucios como Antonio Domínguez Alderete, cuyo estatus migratorio aspira a convertirse en ciudadano estadounidense y recientemente obtuvo una visa de residencia. No es el único caso dentro de Morena; seguramente hay más que gozan del bajo perfil desde Baja California a Tamaulipas. Pero el conocido más como “El Pañalito”, aunque aspire a los cargos donde se prohibirá la doble nacionalidad, no le alcanza políticamente.
Sin embargo, a quien sí le pega en el caso de Chihuahua es al activista Julián LeBarón, que ya fijó una postura en la Ciudad de México en medios como MVS.
LeBarón hizo pública su intención de buscar la gubernatura por Chihuahua y fue abrazado por Somos México, que decidió postularlo.
Para Julián, la prohibición es “brutalmente injusta” porque obliga a los aspirantes con doble nacionalidad a renunciar a una de ellas para competir por determinados cargos públicos.
El activista en contra de la inseguridad y la corrupción en el gobierno que la genera sostiene que tener otra ciudadanía no determina la lealtad hacia México y consideró que deberían existir otras prioridades para quienes buscan un cargo público.
“Hay cosas más importantes, como impedir que los narcos lleguen a las candidaturas”, afirmó.
Y no se equivoca; mientras la 4T se pierde en bloquear adversarios desde el Congreso de la Unión y desde legislaturas locales como la de Michoacán, que intenta bloquear a Grecia Quiroz, perfiles altamente señalados de corrupción como el de Cruz Pérez Cuéllar avanzan y son apoyados desde la misma dirigencia nacional de Morena y, claro, por Ricardo Monreal.


