“Ya lo dijo ella”, fue la respuesta que dio Claudia Sheinbaum esta mañana a los cuestionamientos por la ausencia de la gobernadora Maru Campos en el segundo informe de gobierno que brindó en el Palacio Nacional el pasado martes 1 de septiembre. Obviamente, Maru tampoco estará en el informe regional que la presidenta brinde en el estado de Chihuahua como parte de su gira por los 32 estados.
No tuvo más palabras aceptando y en la respuesta aceptó los argumentos de la gobernadora de Chihuahua, la única de 32 que no asistió a su informe y que le dejó una silla vacía como mensaje político contundente que hoy acapara columnas y titulares de los medios capitalinos.
La gobernadora Maru Campos argumentó que no asistió al segundo informe de la presidenta por «prudencia”, por no sentirse bienvenida tras la campaña en su contra desatada desde el palacio por desmantelar un narcolaboratorio en un operativo en el que estuvo la CIA. Nada más la 4T lo vio como ofensa y en su momento Ariadna Montiel no logró sacar a la gente de Chihuahua a las calles para manifestarse en contra de la mandataria y solamente logró aquella fallida marcha en la que Andy López y ella misma fueron corridos de Chihuahua en el aeropuerto. Lo demás fue cuestión de acarreo y a medias por los bloqueos de campesinos y personas que se opusieron a la movilización que se realizó de otras entidades. Pero eso ya es del conocimiento público.
Los medios nacionales calificaron de “hueca” la invitación de Claudia Sheinbaum a Maru Campos por la carpeta abierta en la Fiscalía General de la República, cuando el mismo gobierno federal reconoció que agentes de la CIA operan en todo México.
En las editoriales de El Universal señalan que la prudencia que mostró la gobernadora de Chihuahua sería sinónimo de no sometimiento que Maru mandó desde Chihuahua: «yo soy la 1 de 32”. Y es la primera en un estado donde Morena intenta llegar a toda costa a la gubernatura y la primera en exigir respeto a la investidura que le dieron los ciudadanos en las urnas.



