La senadora con licencia Andrea Chávez se mantiene en silencio, probablemente estratégico, tras el robo que sufrió de la candidatura a la gubernatura del Estado en Morena a manos del dedazo, ya que evidentemente no se respetaron las encuestas ni la voluntad popular que tanto se pregona en la 4T.
Y es estratégico porque a casi una semana del destape del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, quedó en el dilema de aceptar un premio de consolación que podría ser la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, alguna secretaría o bien, aceptar la postulación del Partido del Trabajo.
La fecha definitiva para resolver si Andrea Chávez va con el PT depende de si la dirigencia nacional de Morena acepta la mesa técnica de encuestas que propuso el Partido del Trabajo, o bien, de los plazos legales del calendario electoral de Chihuahua para el registro oficial de candidaturas y coaliciones, que para alianzas es el primero de diciembre.
El Partido del Trabajo propuso formalmente a finales de septiembre de 2026 instalar una mesa técnica de encuestas para definir al candidato definitivo de la coalición completa (Morena-PT-PVEM) tras señalar que la definición que recayó en Cruz Pérez Cuéllar fue un proceso interno y no se respetaron los acuerdos.
Si Morena acepta: El proceso de definición podría tomar un par de semanas más mientras se acuerdan las preguntas, las casas encuestadoras «espejo» y los tiempos de aplicación. En este escenario, la situación de Andrea Chávez se resolvería cuando se publiquen los resultados de esa nueva medición conjunta.
Si Morena rechaza la mesa, que es lo más seguro que ocurra, la dirigencia de Morena mantendrá firme la designación de Cruz Pérez Cuéllar y obligará al PT a tomar una decisión definitiva sobre si mantiene su alianza en Chihuahua o si «dinamita» la coalición local para postular formalmente a Chávez en solitario.
Mientras tanto, Andrea guarda silencio y hay nerviosismo en el crucismo que busca desesperado que la senadora se sume y legitime el atraco a la candidatura.

