El presidente municipal con licencia Cruz Pérez Cuéllar se dedicó a deshacerse de los 91 camiones que en septiembre del 2023 le heredó formalmente al Municipio la empresa Promotora Ambiental de la Laguna (PASA) tras la cancelación de su contrato para dar paso a las nuevas empresas que darían el servicio, entre las que se encuentra Aseo Municipal, propiedad de Carlos Alberto Velázquez Nieto, intervenida por la Fiscalía Federal en sus investigaciones por huachicol que iniciaron con Energética Carvel.
Ahora que los requiere para atender la crisis por falta de recolección de basura que generó el “amigo del alcalde”, no los tiene y el Municipio buscará comprar más unidades. La intención de la compra fue confirmada a distintos medios por el alcalde en funciones Héctor Ortiz Orpinel.
Los mismos regidores de la comisión de Servicios Públicos que permitieron el contrato a Aseo Municipal a sabiendas del caso del huachicol, están por darle trámite a la solución que les ordenen. De ellos no saldrá ninguna propuesta propia y, si la plantean, no los pelarán.
Aseo Municipal tenía 83 camiones brindando servicio a la mitad de la mancha urbana, pero a finales de septiembre les fueron asegurados 45 en el caso que se lleva contra Energética Carvel. Su capacidad fue diezmada e incluso hay versiones que se quedaron también sin huachicol para que las unidades circulen.
Mientras tanto, el patrimonio de los juarenses heredado por PASA fue regalado a otros municipios dentro de la campaña de Cruz Pérez Cuéllar para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura.
Según los reportes oficiales, el Municipio heredó formalmente 91 camiones recolectores de basura (además de dos camionetas pick-up) que fueron incorporados al patrimonio municipal de Ciudad Juárez. La gran mayoría de estos camiones se encontraban en condiciones críticas debido al desgaste, pero 10 camiones fueron integrados a la Dirección de Limpia y de Parques y Jardines del municipio para su uso continuo; 10 camiones más fueron reparados y donados a otros ayuntamientos del estado de Chihuahua que requerían apoyo con sus servicios de aseo urbano; y los 71 camiones restantes fueron dados de baja por completo o clasificados para remate como fierro viejo debido a fallas mecánicas e hidráulicas insalvables, al menos eso dijeron para ofrecer precios de ganga. Al final, Juárez se quedó sin camiones propios para recolectar basura y ahora que los necesita por la crisis del huachicol y la basura, no los tiene, pero van a comprar. ¡Así las cosas!



