La demócrata Gina Hinojosa quien derrotó los republicanos y a Trump para convertirse en la próxima gobernadora de Texas, conoce a fondo la realidad de El Paso, región que visitó constantemente durante su campaña y su trayectoria legislativa. Desde allí, consolidó su postura crítica hacia la militarización de la frontera y abogó por un enfoque humanitario y de cooperación económica, posicionándose como el contrapeso político a las medidas de la administración saliente.
Como legisladora, Hinojosa quien tiene raíces mexicanas en San Luis Potosí, fue una de las principales opositoras a la Operación Estrella Solitaria (Operation Lone Star) y a la polémica ley SB 4. Denunció activamente que el despliegue de la Guardia Nacional y la colocación de alambradas en El Paso no solo criminalizaban la migración, sino que fomentaban el perfilamiento racial contra la comunidad hispana y desviaban fondos públicos esenciales.
Asimismo, la gobernadora electa impugnó las inspecciones unilaterales al transporte de carga ordenadas por el republicano Greg Abbott en los puentes internacionales de El Paso. Hinojosa señaló que estas revisiones mecánicas exhaustivas estrangularon el comercio binacional con Ciudad Juárez, generando pérdidas millonarias y asfixiando a los negocios locales que dependen del flujo diario de mercancías.
Con su inminente llegada a la gobernatura de Texas en enero de 2027, la comunidad de El Paso anticipa un cambio radical hacia una política de diálogo bilateral. Hinojosa ha prometido desmontar las tácticas de confrontación de Abbott para dar paso a una gestión fronteriza ágil, segura y coordinada con las autoridades mexicanas, priorizando el desarrollo económico de la región. Para Chihuahua también vendrá menos presión por el tema migrante y comercial.

