CHIHUAHUA, CHIH. – En lo que ha sido calificado formalmente como un «salto cuántico», el Congreso del Estado de Chihuahua ha decidido delegar una de sus responsabilidades fiscales más críticas a una plataforma digital, reduciendo drásticamente el tiempo de análisis y revisión que por ley le corresponde realizar a los legisladores sobre las Tablas de Valores Unitarios de Suelo y Construcción de los 67 municipios.
El diputado panista Jorge Soto, presidente de la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda Pública, celebró con entusiasmo que el nuevo sistema informático logró reducir en un 80% los tiempos de tramitación, permitiendo recibir las propuestas fiscales de todo el estado en tiempo récord antes del pasado 20 de octubre.
Sin embargo, detrás del discurso de la «modernización administrativa» y la «eficiencia tecnológica», la implementación de esta herramienta deja en el aire una seria interrogante: ¿están los diputados transfiriendo a un software la tarea de análisis minucioso para la cual fueron electos?
Las Tablas de Valores son la base con la que los ayuntamientos calculan el cobro del impuesto predial de los ciudadanos para el siguiente año. Históricamente, este proceso requería de una revisión profunda, debate técnico y un análisis político por parte de los representantes populares para evitar aumentos desproporcionados que golpearan los bolsillos de las familias chihuahuenses.
Al compactar los tiempos de revisión en un 80% mediante un filtro digital automatizado, el Congreso local parece haber priorizado la velocidad burocrática por encima de la exhaustividad legislativa. Aunque el legislador Soto Prieto colmó de agradecimientos al cuerpo técnico, al área de Informática y a funcionarios como el Ing. Aarón Molina, el Ing. Víctor Salas y el secretario administrativo Ottofriderch Rodríguez por el diseño del sistema, la realidad es que las plataformas agilizan la captura, pero no suplen el criterio ni la responsabilidad pública de revisar qué se le va a cobrar al ciudadano.
Con este nuevo modelo, los municipios suben su información y el sistema la procesa de forma exprés. Queda por ver si esta «comodidad tecnológica» adoptada por la Comisión de Presupuesto no se traducirá en una revisión superficial «al vapor», donde los algoritmos terminen dictando la política fiscal de Chihuahua ante un Poder Legislativo cada vez más cómodo con delegar sus funciones esenciales a las pantallas.


