Buenos avances y muchas buenas intenciones en la sesión de la Mesa Estatal de Construcción de Paz, que encabezó en Ciudad Juárez el pasado jueves la gobernadora Maru Campos y el cónsul general de Estados Unidos en Ciudad Juárez, Rafael Foley, quienes analizaron los avances de las estrategias implementadas para fortalecer la seguridad en la zona fronteriza. Sin embargo, siempre hay peros que no se ponen en la mesa; los argumentos carecen de sentido común o no checan con la realidad que se vive en la ciudad más poblada de Chihuahua y también la más violenta, donde basta ir a cualquier centro nocturno de moda o al más modesto para conocer qué está pasando.
Los números presentados en la reunión a Maru y Foley son alegres, hablan de mucha actividad, particularmente de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, cuyo titular, por cierto, estuvo ausente en la reunión sin darse a conocer los motivos. En un boletín se informó que se presentaron logros en el tema migratorio, de los decomisos y operativos más relevantes, entre los cuales destaca la desarticulación de 13 grupos delictivos en el presente año. Sólo ellos saben cuáles porque la ciudad no se apacigua, pero a veces a cualquier hijo de vecino le llaman generador de violencia sin que tenga una sola orden de aprehensión.
Quizás el fiscal Carlos Manuel Salas lo pueda explicar en alguna futura reunión y se pueda entender por qué hay un 90 por ciento de impunidad en los casos de homicidio, como lo ha recalcado en numerosas ocasiones la Ficosec. Quizás sea honesto y exponga la realidad del porqué el Ministerio Público no da resultados, o quizás siga dando atole con el dedo.
El caso más emblemático de impunidad es el de la maestra Isabel Nieto, de la que Salas no ha dicho ni una mención y que se suma a la larga lista de expedientes empolvados que guarda en la Fiscalía. Ella desapareció el 19 de mayo en la Zona Pronaf y apareció el 26 del mismo mes en las ruinas de una antigua estación del tren allá por Santos Dumont y Oscar Flores, al sur de la ciudad. Y no desapareció de cualquier lado; la Zona Pronaf se ha convertido en uno de los principales puntos de incidencia delictiva no registrado por las autoridades, principalmente la venta de droga en bares. También registra homicidios. Y eso que hay cámaras centinelas, de Juárez Vigilante, está el DIF municipal, la Fiscalía Federal y el patrullaje de todas las corporaciones. Claro, nunca ve lo que pasa e ignora que la percepción ciudadana que sí aplica el sentido común es que hay corrupción.
Pero en la Mesa de Seguridad se decantaron, o al menos así lo informaron, por acuerdos para endurecer las acciones legales contra el uso indebido de aeronaves no tripuladas propiedad de particulares que en tiempos recientes se han usado para atacar a las corporaciones en la Sierra Tarahumara, allá por Guadalupe y Calvo y Guachochi. Algo es algo, pero en temas de la frontera, la problemática es otra.
Eso sí, nadie duda de las buenas intenciones de Maru en el tema de seguridad, pero ya es tiempo de que, al menos en Juárez, se dé un golpe de timón en la procuración de justicia y el manotazo alcance a las corporaciones de cualquier nivel. Al menos en Fiscalía es clave para abatir la impunidad e imponer la seguridad.
