En la última semana, el exgobernador Javier Corral, actual senador por Morena y compadre del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, destacó por dos hechos similares a los que se le presentaban cuando estaba al frente del gobierno de Chihuahua: por la pereza y por la llamada casa caliente. Situaciones que ya no son nuevas.
En la Cámara Alta, una vez concluido el periodo ordinario de sesiones, salieron a flote cuáles son los senadores más productivos y los que tienen un pobre desempeño, y en algunos casos estos últimos producen más escándalos y grillas que leyes. Claro, entre los menos productivos destacan los morenistas Francisco Chiguil, con solo tres iniciativas presentadas; Luis Fernando Salazar, con cuatro; y el exmandatario Javier Corral, que sobresalió con cinco al lado de Gerardo Fernández Noroña, con siete. Por eso en la Ciudad de México son tachados de holgazanes e improductivos.
En contraste, el más productivo de esta legislatura es el priista Pablo Angulo, con 222 iniciativas, 137 de ellas individuales. Le siguen la panista Michel González, con 116; Rocío Corona, del PVEM, con 109; Olga Sosa, de Morena, con 79; el panista Enrique Vargas, con 78; y el morenista Saúl Monreal, con 66. De ese tamaño la diferencia.
El otro hecho por el que sobresalió Corral fue el arreglo funerario y pintas que le dejaron en la llamada “casa caliente” en Ciudad Juárez.
En el sitio se observó el mensaje “Descanse en paz Esperanza Miranda Molinar” acompañado de cruces negras y las iniciales “D.E.P.”, así como un arreglo funerario que se localizó en la puerta del domicilio. Todo indica que el mensaje no es para el gobernador, pero la casa ya tomó fama de pizarrón para el graffiti.
Anteriormente, era común que ese domicilio fuera vandalizado con pintas en tinta roja que decían “Corral rata robaviejitas”; “En abonos”, “Roba viejitas” y “No tuviste madre”, entre otras que sí eran para el compadre del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, compadre de cuando ambos eran panistas y distanciados, ahora que ambos son de Morena.
(Imagenes de redes sociales)
