En el cierre de la semana que termina, coronada por el juego de beisbol Indios de Juárez contra Dorados de Chihuahua, no podían faltar los lloriqueos y berrinches del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, ahora derramando lágrimas sobre los reporteros de la fuente municipal para quejarse de que le retiraron la publicidad engañosa que había colocado en el estadio de beisbol Juárez y que pusieron de Gobierno del Estado. ¡Qué bárbaro! Mojó con llanto hasta los embutes de dos que tres.
Reclamó el retiro de su publicidad, pero no se fijó que al llegar al estadio tuvo que pasar por calles sucias, atestadas por los baches, sin pintura peatonal y colonias con los peores servicios públicos, incluyendo tiraderos de basura clandestinos. Quienes viven en la Exhipódromo, El Barreal y la Melchor Ocampo lo saben. Si siquiera hubiera invertido el Municipio una décima parte de lo que gasta en publicidad, ese sector de Juárez tendría otra cara, pero no; ahí Pérez Cuéllar fácilmente se gana la designación del Cochino de la semana que otorga César Díaz en la Dirección de Ecología.
Su publicidad en las instalaciones deportivas era una pequeña parte de la inversión de 380 millones de pesos anuales que se gasta en Comunicación Social para intentar dorarle la píldora a los juarenses; pero le hicieron un favor porque este año no tiene nada importante que presentar en su informe. No hay obras relevantes, la inseguridad sigue en aumento y la corrupción en la Policía Municipal al servicio del crimen organizado quedó evidenciada, incluyendo la defensa que hizo de una mujer policía que tenía droga y armas en su casa y con nexos hasta familiares con una célula de sicarios.
En ese contexto, parece que también es una cortina de humo los berrinches por la publicidad engañosa que tenía en el estadio de beisbol de Ciudad Juárez, a la que se suma la realizada el pasado lunes cuando embistió al difunto Teto Murguía por la deuda del PMU, cuyas obras siguen siendo las más importantes en Juárez hasta la fecha.
Por cierto, el estadio es estatal y todo indica que el Municipio no tenía autorizada publicidad en el lugar.
