La calle Tapioca cobró otra víctima la madrugada del martes cuando se convirtió en arroyo como cada vez que llueve. Es la segunda víctima después de que en septiembre del 2024, Rafita, un estudiante del Conalep fue arrastrado por las aguas que retoman una antigua afluente natural sobre la que se construyó la vialidad.
En aquel entonces los vecinos y familiares del joven estudiantes enfrentaron al alcalde Cruz Pérez Cuéllar cuando simulaba ayudar en la búsqueda del estudiante en los momentos que se encontraba desaparecido y acudió a tomarse la foto.
Le recordaron que desde el 2022 participaron con un proyecto pluvial en la consulta del Presupuesto Participativo y el Municipio sin mayor motivo, decidió cancelarlo y los recursos no fueron ejercidos.
El alcalde molesto rechazaba en aquel entonces toda responsabilidad, pese a que la misma comunidad de la zona presentó la solución para atender la trampa mortal en la que se convierte la vialidad. No tuvo piedad, ni así autorizo que el proyecto se realizara y a la fecha ni un puente peatonal hay en esa calle.
Las obras pluviales sometidas a consulta fueron una de las 20 obras que se llevarían a cabo con recursos del Presupuesto Participativo del año 2022 y que se rezagaron según informaba Elvira Núñez, asesora de la Dirección de Obras Públicas.
La causa principal que esgrimía la funcionaría era la insuficiencia presupuestaria ya que se requerían 40 millones de pesos y se tenían sólo 10.
En contraste, el alcalde ha regalado cantidades mayores a los organismos empresariales y destina más de 300 millones anuales a publicidad y el alcalde ha regalado decenas de millones más en especie y en bienes municipales a otros municipios como parte de la campaña del edil para obtener la candidatura de Morena a la gubernatura en el 2027. Obviamente las prioridades del alcalde Cruz Pérez Cuéllar son otras y la calle Tapioca no está entre ellas, quizás las necesidades de todo Juárez tampoco
