La figura política de Sergio Nevárez Rodríguez ha ido en crecimiento al frente de la Jmas Juárez, lo que ya fue advertido desde la Presidencia Municipal, donde el alcalde Cruz Pérez Cuéllar un día patalea y otro también por el trabajo de la descentralizada, ya sea por bacheo o reposición de colectores.
La desesperación es tanta que hasta los servicios del activista Martin Aguilar y también de uno de los voceros del petista Pedro Matus, para promover un amparo colectivo contra la Junta y hacer ruido político usando de bandera las tarifas de agua.
Pero Aguilar es cartucho quemado desenterrado desde la Presidencia Municipal donde le organizan entrevistas con medios afines al cruzismo. Fue aspirante a candidato independiente a sindico y a otros cargos en algún tiempo, pero no paso de primera base. También le hizo grilla a la exdiputada María Avila cuando fue postulada a magistrada, pero de igual forma, la pólvora estaba quemada.
Nos cuentan que Aguilar, quien por cierto fue señalado por sus malas calificaciones la semana pasada por su mismo profesor de derecho, falseó información ante la autoridad judicial afirmando que se encuentra al corriente en el servicio de agua potable y alcantarillado cuando lo cacharon alterando el medidor y es en el fondo el móvil de su amparo.
Los datos de facturación indican que tiene los pagos del mes de agosto y septiembre, en los que consumió alrededor de 40 metros cúbicos y 30 metros cúbicos respectivamente, y Aguilar trata de confundir a la opinión pública señalando que los registros de consumo son hechos al tanteo, cuando el inmueble cuenta con un aparato medidor que registra puntualmente y de manera exacta los consumos de agua.
Aguilar omitió en su amparo señalar que le detectaron el medidor de agua manipulado y colocado de manera inversa con el objetivo de registrar menor consumo y pagar menos, lo que representa una infracción a la Ley del Agua del Estado de Chihuahua. Eso también es un robo.
De igual manera, busca engañar a la opinión pública queriendo hacer ver que su asunto es de interés general cuando es un asunto de interés particular y familiar y de paso político al servirle al crucismo de rodillas junto con los petistas, pero es cartucho quemado.
