De botas y sombrero, chamarra vaquera, sus gritos de “Yo soy por qué, ¿algún problema?; no te pongas al pedo, no te pongas al pedo; no nos van a detener, es una protesta, no somos delincuentes, no tienen por qué tener las pinches puertas cerradas”, dieron una imagen de descontento contra el gobierno que se viralizó en el país y a nivel internacional al tomar la Aduana de Ciudad Juárez.
Es Eraclio Rodríguez, El Yako, uno de los principales líderes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, que mantiene temblando a la 4T y puso en duda su hegemonía política, así como las encuestas que a Claudia Sheinbaum que le daban un 70 por ciento de aprobación a pesar de movimientos como el del Sombrero y las protestas de la Generación Z y otras más como las de los maestros contra la Ley del ISSSTE,
El Yako fue uno de los dirigentes campesinos que le llevaron votos a carretadas en el 2018 a Andrés Manuel López Obrador en la elección del 2018, año en el que también él llegó a la Cámara de Diputados con las siglas de Morena por el distrito 07, y posteriormente abandonó la bancada de ese partido para unirse al PT por la postura en contra del campo del gobierno de México y del entonces coordinador parlamentario Mario Delgado.
Para entonces, el reclamo a AMLO es que se le había dado la espalda al campo y el mismo presidente en sus mañaneras acusaba a los líderes de acaparar apoyos cuando estos se entregaban bancarizados directamente a los productores desde los tiempos de Vicente Fox. Eso señalaba el Yako ante las descalificaciones presidenciales a las organizaciones campesinas.
Campesino de toda la vida, lidera hoy a productores de todo el país en contra de la Ley de Aguas Nacionales que contempla restricciones a la posesión de pozos en las unidades de producción, además de enarbolar demandas para proteger la producción agrícola en el campo, además del tema de seguridad en las carreteras por el que se sumaron los transportistas a los bloqueos que hoy ponen en duda la supremacía del partido gobernante y afectan a medio país donde la escasez de alimento y combustible está latente.
El tema unió a todos los grupos campesinos, incluyendo a los que tenían diferencias con el Yako, como lo son las comunidades mormonas y Lebarona, menonitas y otros grupos que pusieron a tembla temblar a la 4T esta semana ante la falta de capacidad de la Secretaría de Gobernación para mediar y atender la crisis que vive el gobierno de Claudia Sheinbaum y el país.
Finalmente, los campesinos han avanzado hasta la Cámara de Diputados, donde se instalarán mesas de trabajo para analizar posibles cambios a la nueva ley de aguas de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ahú será el bloque oficialista con quienes se aceptó retirar los bloqueos en el país una vez abierto el diálogo.
“Vamos a impulsar la comunicación con Segob, pero con la intervención de los diputados y la anuencia de Monreal: van a ser mediadores”, ha dicho Eraclio Rodríguez.
Con el frente de los transportistas, el Gobierno se ha comprometido a agendar una reunión con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, para revisar la estrategia para frenar los asaltos a operadores de camiones de carga y de transporte. La moneda de cambio es que una vez que se retome la mesa de diálogo entre los líderes campesinos y las autoridades, se disolverán los bloqueos en todo el país.
El triunfo de los productores se podría dar en cualquier momento y ni el aparato de propaganda desplegado por el régimen para descalificarlos, satanizarlos y acusarlos de estar movidos por intereses políticos lo podrá evitar. Dicen algunos “comentaristas” que ya quisieran los partidos, incluyendo el de Morena, tener esa capacidad de movilización.
El Yako le propinó con esto una derrota a la 4T que él mismo ayudó a encumbrar, pero que dejó una vez que se le dio la espalda al campo. Sin embargo, la negación a la realidad en la que se encuentra el gobierno de México solo avisorará más nubarrones para el país.


