La incertidumbre se apoderó de los cuadros que dirigen a los servidores de la Nación en el estado de Chihuahua por los cambios que se avecinan por la salida de Ariadna Montiel de la Secretaría de Bienestar y la llegada de Leticia Ramírez Amaya, quien proviene del círculo de Andrés Manuel López Obrador, con quien fue titular de la SEP cuando Delfina Gómez se fue de candidata a Edomex.
En los cambios también está presente la sombra de René Bejarano, el señor de las ligas y de las maletas de billetes de los tiempos del PRD encumbrado en la Ciudad de México y que para nadie es un secreto: es el gurú de Montiel, quien la tiene desde hace más de dos décadas operando en su grupo político. De las pocas apariciones públicas, el esposo de Dolores Padierna se ha dejado ver con Adán Augusto López, quien también tiene puesta la mira en Chihuahua, lo que pone a pensar a más de un crucista que ya se sobaba las manos con Bienestar y piensa que Ariadna jugará sus cartas por el crucismo. Quizás Bejarano tenga otros datos y otros planes.
Bejarano, que también tiene en su escuela a los diputados locales del estado, podría cambiar el panorama político de Chihuahua, aunque para muchos, Ariadna y su padrino no tendrán fuerza en Morena para influir en los dedazos, porque la operación electoral le fue encomendada a Citlalli Hernández, quien se convirtió de facto en la mano de Claudia Sheinbaum.
Por lo pronto, aunque parezca lo contrario, la salida de Ariadna deja en el limbo a la delegada de Bienestar, Mayra Chávez, y a los aspirantes a candidaturas provenientes de las filas de Bienestar, quienes hasta el momento han desobedecido las órdenes de Claudia Sheinbaum de renunciar a sus cargos si desean irse a buscar candidaturas. Mayra busca la candidatura por la alcaldía de Ciudad Juárez por Morena y lo ha externado públicamente; pero se mantiene en el cargo y cada día son más los señalamientos sobre ella por haber dirigido al PRI y por su cercanía con los exgobernadores priistas, particularmente César Duarte, quien la encumbró. Más de uno de Morena pide su cabeza y quizás no tenga ya la cobija de Bejarano cuando Bienestar pase a manos de Leticia Ramírez, como dicen.

