Vaya finura de persona que resultó el regidor Antonio Domínguez Alderete, a quien ya llaman el huérfano del Cabildo de Juárez, por haberse quedado fuera del grupo de Cruz Pérez Cuéllar y del de Ariadna Montiel, que decidió apoyar al alcalde que, dicho sea de paso, pasará a la historia de Ciudad Juárez como el más corrupto junto con sus ediles que le solapan.
El regidor, también conocido como El Pañalito, fue exhibido por el regidor Alejandro Jiménez en la pasada sesión de Cabildo por usar un auto de alta gama BMW en vez de usar el transporte colectivo y vivir en la justa medianía como presumen en Morena cuando compran mansiones. Esto mientras se discutía un exhorto de esos que ya son la clásica ocurrencia de la regidora Paty Mendoza, a quien se le olvida que es coordinadora de la comisión de la Mujer y la violencia de género no ha parado desde que el crucismo llegó a la alcaldía.
Paty exhortó al Estado a que se garantice el derecho humano al transporte en el JuárezBus y, cuando le pidieron mostrar su tarjeta de usuario, tragó saliva y nomás no. Lo mismo el resto de los regidores, uno de ellos Domínguez Alrete, a quien se le recordó que ahora viaja en un BMW cuando en sus tiempos de seguidor de Bertha Luján se movía en la 1B para ir a las juntas de su madrina política.
“Mire, compañero, usted no sea hipócrita, usted también se mueve en un carro, entonces, que venga aquí a señalarnos que usamos carro, usted también, nada más que el suyo está más feo y eso no es mi culpa”, dijo el regidor Pañalito, al que le tuvieron que quitar el año pasado la comisión de Hacienda y quien ocupó las carteras de fraccionamientos, desarrollo urbano y otras desde las que se autorizó en lo oscurito expandir la ciudad y fraccionar hasta Samalayuca.
No es la primera vez que es exhibido el Pañalito, quien al llegar al Cabildo en el 2021, terminó comprándose unos tenis Dolce&Gabbana, de esos que valen hasta 18 mil pesos, y no volvió a recorrer las calles de Juárez para ver las necesidades de la ciudad. También por cambiarse a vivir a Estados Unidos donde ya le dieron la residencia.
Dicen que se convirtió en un zángano y palero del crucismo tan torpe que se ganó el apodo que lleva, y quien siguió al alcalde hasta el momento en que intentó cambiar de grupo político cuando corrieron a su hermano Andrés de la OMEJ por el caso de la casa de cambio en El Chamizal, pero con tan mala suerte que su madrina también se volvió crucista y en duda está si tendrá una candidatura a cargos de elección popular en el 2027.
