La propuesta del presidente municipal con licencia Cruz Pérez Cuéllar de querer vender la Torre Centinel y deshacerse del programa de seguridad que representa fue considerada una “pendejada” por el alcalde de Delicias, Jesús Valenciano.
La ocurrencia del alcalde juarense se dio en el marco de su separación del cargo para buscar la candidatura de Morena a la gubernatura del Estado, pese a tener en contra a la militancia genuina de su mismo partido e ir abajo en todas las encuestas. Solo trae dinero público y de dudosa procedencia para gastar en publicidad y pagar paleros y aduladores, dicen los comentaristas del Sambors de la Paseo.
Quiere vender la Torre Centinela al Infonavit como si ya fuera gobernador y como si no existiera un Congreso del Estado, pero la propuesta se entiende también en la necesidad de subir puntos frente a la senadora Andrea Chávez y más aún, sobre el alcalde Marco Bonilla, que a estas alturas ya se posicionó en Ciudad Juárez, la perla del morenismo del Bienestar.
“Yo se la vendería al Infonavit, a ver si podemos hacer ahí una vivienda, porque el Infonavit tiene mucho dinero para vivienda”, dijo mostrando su ignorancia y a la vez la voracidad de quien ha vivido desmantelando el patrimonio de los juarenses y ha convertido al Ayuntamiento en una inmobiliaria para sus amigos y, claro, dicen que también, pero sobre todo para el “hermano incómodo”.
Es un pendejo, diría el alcalde Jesús Valenciano al término de un evento en Delicias, donde acompañó a la gobernadora Maru Campos y donde la mandataria fue cuestionada sobre el anuncio realizado por Pérez Cuéllar respecto al proyecto insignia de seguridad de la actual administración estatal.
Pues eso, nos dijeron que querían hacer una rifa del avión. A ver cuánta gente tiene el cachito ahí; ni la rifa hubo. Son puras pendejadas lo que dice el cabrón aquel de Juárez, hombre. Es de risa. “Es de risa”, señaló tajante Valenciano.
De paso, lo remataron por la falta de obra pública en Juárez, donde más de 30 mil millones de pesos de presupuesto en 4 años no se ven por ningún lado más que en las lujosas casas donde ha vivido Cruz Pérez Cuéllar y, claro, en los viajes y estudios de sus hijos en el extranjero.
Por cierto, Cruz donó el terreno para la Torre Centinela.
