En Chihuahua, Morena optó por apostarle a un proyecto inmerso en señalamientos de corrupción, dejando a un lado las tendencias en las encuestas, como ocurrió en Zacatecas, Nayarit y San Luis Potosí, donde los aspirantes que se mantuvieron abajo en las mediciones de las principales casas encuestadoras fueron encumbrados. No faltaron los gritos de ¡fraude! ¡fraude! cuando la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, impuso a su candidata en Nayarit. En Chihuahua, el último en definirse, los seguidores de Andrea Chávez fueron desplazados por los crucistas en el World Trade Center (WTC) de la Ciudad de México.
Aun así, la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia mañanera señaló que hubo mucha unidad y recomendó a las nuevas corcholatas “no robar, no mentir y no traicionar”.
La misma mandataria señaló que se informó del proceso la noche del lunes y le informaron que todo estaba bien. Quizás no está enterada de las largas uñas y orejas del presidente municipal con licencia Cruz Pérez Cuéllar, quizás sí y la etapa que vivió Morena revivió prácticas del viejo régimen del PRI del que emanan muchos integrantes del Movimiento.
Evidentemente hubo negociación, Andrea Chávez no defenderá la ventaja que tenía en las encuestas y aceptó su derrota en declaraciones emitidas a medios capitalinos, además las versiones sobre que ocupará una posición alta en la Secretaría de Bienestar abundan.
Con esta designación, sin duda el tema principal del proceso electoral que viene será la corrupción, ya que Pérez Cuéllar acumula decenas de denuncias y tiene vínculos públicos con el exgobernador César Duarte, donde aparece en la nómina secreta, con el propietario de Carvel, mafioso al que le entregó dos de 4 concesiones, con Daniel Pando, el exfuncionario que de humilde frijolero pasó a ser dueño de mansiones en El Campestre y San Marcos, una de ellas habitada por el alcalde. También se le suman denuncias por sobreprecios y contratos amañados, como el de las barredoras y simulación de subsidios para evadir licitaciones en obras para escuelas, además del nepotismo.
Y no se puede considerar perseguido político; todas las instancias anticorrupción mantienen, por motivos desconocidos, congeladas las denuncias y casos sin explicación alguna. Ni una secretaria ha sido llamada a declarar, pero seguirán siendo el tema en el proceso electoral.


