El destino del Parque Central se encuentra en estos días en manos de la secretaria de Bienestar Ariadna Montiel quien habrá de dar su autorización o no para permitir a Crucito que regale una parte de sus terrenos a un puñado de empresarios juarenses que han demostrado por décadas que poco les importa la ciudad, incluso con el mismo proyecto del Centro de Convenciones.
Ariadna, es sobreviviente transexenal, y es mencionada en las casas encuestadoras como una de las aspirantes a la gubernatura de Chihuahua, con muy bajo puntaje por cierto, pero dirige al tercer grupo político de Morena más fuerte en la entidad.
También es la principal promotora tras bambalinas de que medio PRI se mudé a Morena, particularmente el grupo de César Duarte que incluye a Mayra Chávez y tal vez Cruz Pérez Cuéllar y uno que otro diputado que anda por ahí con el chaleco guinda y con el de los servidores de la Nación.
Su autorización es necesaria porque el decreto del 27 de octubre de 1994 autoriza a la entonces Secretaria de Desarrollo Social hoy Bienestar, donar a nombre del Gobierno del Estado los terrenos con los que Pancho Barrio construyó el Parque Central. El mismo documento obliga a pedir autorización a esa dependencia para darle un uso distinto. Pero obliga al Estado, no al Municipio, lo que le mete suspicacia que vaya Crucito y no Maru Campos o al menos Carlos Ortiz el representante del Estado a realizar ese trámite. Quizás Ortiz a quien se le encomendó sacar adelante ese proyecto acompañe a Pérez Cuéllar.
Se entiende que vaya Crucito por ser empleado de los empresarios que patrocinaron sus campañas y más aún, aliado político de Ariadna Montiel, pero no la posición del Estado, representado por Carlos Ortiz.
Es sabido, Maru anunció que apoya el centro de convenciones, pero, pidió que se pusieran de acuerdo y eligieran el lugar. Eso no ha ocurrido, quizás Cruz o el mismo Carlos Ortiz le esté dando información errónea a la gobernadora porque hay amplios sectores juarenses que rechazan el proyecto en el parque y la sola intención anunciada por Crucito generó protestas y miles de comentarios críticos en las redes sociales de los medios de comunicación donde el Municipio no pudo meter censura. No rechazan el centro de convenciones pero si el proyecto en lugares públicos y los pocos espacios que tiene la ciudad para todos.Sin duda ya hay un costo político para Don Cruz con el puro anunció que hizo el fin de semana, que amenaza con crecer y salpicar hasta Montiel. ¡Así las cosas!
