Algunos pudieron decir que aún falta mucho para el 2027, otros que estamos a la vuelta de la esquina, pero para quien el tiempo sin duda ha de ser desesperante, es para el alcalde Cruz Pérez Cuellar, y más cuando apareció abajo en la primera encuesta que sale de finales de abril, la de Rubrum, a menos de dos años de que Morena decida quién será su candidato o candidata a la gubernatura de Chihuahua.
Esa misma encuesta muestra una caída de al menos 5 puntos en los últimos 3 meses. Es decir hay una tendencia a la baja que cierto es, hay que comparar con los resultados de otras casas encuestadoras que no tengan interés particular en Chihuahua. Difícil.
Pero no se asusten los crucistas, las encuestas son fotografías del momento, o como dice el periodista Alfredo Feyo Varela, son como las serenatas, donde el que paga los mariachis, pide las canciones. Por eso aún pueden ponerse a trabajar y más aún, demostrarle a la ciudadanía o mínimo hacerle creer que su presidente municipal no tiene mácula, que no puso una casa de cambio en El Chamizal ni se cambió a vivir a El Campestre, también que no regalará el Parque Central ni derrochará en arreglarle la Acequia Madre a la familia Zaragoza ahí por Campos Elíseos, tampoco les construirá un nuevo parque para que saquen a los perritos a pasear.
Todavía hay tiempo de una buena campaña de márketing que cambie las encuestas y pongan a Cruz por encima de Andrea Chávez y de Marco Bonilla Claro, pagando los mariachis como seguramente va a ocurrir en los próximos días.
Pero, siempre hay que tener en cuenta que quien decide, finalmente es el ciudadano.
